viernes, 21 de enero de 2011

Un panorama de 21 días de viaje.

Los olores cambian de ciudad y yo cambio con las ciudades: de olores.
También cambio en general. Toda ciudad me deja algo.
Ojo. Bahía también me saca. Eu ja não tenho mais câmera de fotos.
Los disfrutares son distintos de los de siempre. A ver, un ejemplo.
Me gusta pasar cerca de árboles descontrolados en verde y sentir la fragancia.

Bahia es blanca y amarilla clarita. También es multicolor.
Los jugos de Bahia son como Bahia.
Ricos y descocados de sabor.
Coco hay por todos lados. Bahía no es una ciudad en verdad; es restos de coco erosionado con los años.
Bahía es también una limadura de coco.

Nuestra casa es el refugio del descontrol callejero.
Nos escondemos de los carnavales negros bailarines.
El mar cerca de la almohada me hace dormir con sabor a caracol.
El atardecer es temprano y eso me da más chance de dormir.
Pero lo aprovecho y sigo bailando y cantando.
Así es acá.

1 comentario:

Nicolás Nunca dijo...

nossa senhora!!

Zar pa do eh?

Qué lindo como escribís,
como sentís,
como dibujás.


Abrazo.