jueves, 31 de diciembre de 2009

Me caben las fiestas

Un año nuevo
es sólo un montón
de días que se acumulan
sobre la bici, sobre las sábanas
alrededor de los ojos y así
brindamos por seguir
creciendo

domingo, 6 de diciembre de 2009

sábado, 5 de diciembre de 2009

Somos menos de los que pensamos.

A ver.
Estuve haciendo cálculos.
Como cada vez que alguien dice "conozco a..."
cinco personas indefectiblemente dicen
"no te la puedooo..." "yo lo conocí en el baño de..."
"yo hice un curso de corte y confección con..."
"me lo encontré en un hostel en La Guayana",
etc.
Entonces, elaboré (como siempre) una teoría.
En el mundo somos 100.
Y todos, siempre, terminamos conociéndonos con todos
y compartiendo un fernet en una fiesta.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Definitivamente

Cuando estoy mal
bailo peor
y escribo mejor.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Hola.
Voy a habilitar la sección de comentarios,
tarde pero seguro.
Ju.

Una esquina y un amor

(...)
-¿Te dije alguna vez todo lo que me pasó ese día?
-No, igual me imagino. Tenías una carita.
-Sí, pero eso no fue nada. Me tendrías que haber visto después.
-Ay, pobrecita. ¿Tan malo fue? ahora me siento mal...
-No, no. No fue tan malo, sólo digo. Me hubiese gustado verte después.
-Sos la persona más vos que conozco.
-Y sí, tengo imitadores, pero yo me sé representar mejor que ellos.
(Risas).
-Ya vuelvo.
(Sale)
-Te traje uno chiquito pero con el mejor aroma.
(Jazmines)
-Los chiquitos son los que más y mejor huelen. Divinos. Divino. Gracias.
-¿Vos qué pensás de salir a correr bajo la lluvia?
-Me encanta, hacerlo y pensarlo. ¿Por?
-Pero, ¿cómo hacés? ¿salís cuando llueve o estás corriendo y de repente llueve? porque quizás no te podrías lo mismo... la escena cambia.
-Tal cual. Ojalá la segunda, pero preparado para la lluvia.
-Pero mirá si estaba muy despejado y ni te imaginabas.
-Y te jodés, te mojás, se lo contás a tus hijos.
-¿Los tuyos, los míos...los nuestros?
-Los nuestros, Felipe y Arena.
-¿Arena?
-Sí, uno puede poner lo que quiera ahora.
-¿Y pero si yo no quiero?
-Vos elegiste el de Felipe, él nació antes y fue nuestro pacto. Vos el del varón, yo el de la mujer.
-Pero a esa nena nunca la vamos a poder llevar a la playa.
(Risas)
-¿No te parece injusto que los hombres no nos embaracemos?
-Quizás debería ser uno y uno.
-¿Cómo uno y uno?
-Claro. En nuestro caso, imaginate, yo me embarazo de Felipe, vos de Arena.
-¿Ves? no le podemos poner así, pobrecita. Ni siquiera se entiende la oración.
(Risas y cosquillas)
-Sería más justo, ¿no?
-Sí, no entiendo cómo todavía no evolucionamos de esa manera. Digo, nosotros, los hombres y las mujeres, la sociedad que pierde las muelas de juicio y los dedos chiquitos del pie.
-Las cosas ya son lo suficientemente complicadas así. No hinches.
-¿A vos te salieron ya las muelas de juicio?
-Te digo que es todo complicado, creeme. Me salieron y me sacaron las cuatro.
-Tomaste helado.
-Nunca tanto.
-Dulce de leche granizado y mousse de chocolate, ¿no?
-Fueron tantos días que probé mil gustos. Pero sí, esos siempre estaban.
-¿La gente tendrá estas conversaciones?
-Nosotros somos gente. Pará de diferenciarte. Nosotros hablamos de estas cosas, tenemos dedos chiquitos y muchas muelas.
-Yo muchas veces siento que siento distinto a todos, ¿por qué?
-Por suerte.

La gente loca loca gente

Yo no entiendo por qué se llama "sentido común",
si todos los días uno comprueba que la gente
tiene un sentido inverso y opuesto al que uno considera sensato.
Debería llamarse "sentido individual muy personal, no se confunda".

jueves, 26 de noviembre de 2009

Un mimo

La vi un poco triste,
algunas manchas de grasa,
el manubrio caído.
Entonces hablé con la canastita
y dijimos de hacerle un regalo:
¡desde hoy tenemos bocina y luz trasera!
Felicidades, querida amiga.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Ida

hay días que pasan sin mí.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Tipos

Estornudo clase A) Atz (bien chiquito y pudoroso, para adentro)
Estornudo clase B) ACCCCCCHHHHHHHHHHHHHHHHZZZZZZZZZZZZ (bien desde adentro, con fuerza, furia y bastante saliva)
Estornudo clase C) Acgrrr (ruido nasal que explota dentro de la nariz sin parecer un estornudo, sonando como algo extraño y escabroso)
Estornudo clase D) Chí chí (cual ratita)
Estornudo clase E) Tzz (de esos que parecen sorprender a las personas, que se escapan, se sueltan con un botoncito incontrolable)

domingo, 15 de noviembre de 2009

Diálogos (conmigo misma y compartidos)

Hay personas que me caen bien pero con las que nunca puedo entablar una charla amena, dinámica, corriente, fluida.
Y me da bronca, porque quiero.
Hay gente que lo logra sin siquiera pensarlo,que de repente sacan de la galera temas que en mi boca sonarían demasiado ridículos, pero ellos pueden encararlos con una frescura envidiable.

Represiones

Muchas veces que quiero decir sí, digo no.
Al revés no me pasa.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Las cosas claras

La gente que me quiere, no me quiere por mis defectos sino a pesar de ellos.

Uno) no me gusta el queso, ni el tomate.
Dos) No me gusta el queso.
Tres) la gente ama el queso.
Cuatro) pero juli, ¿y cómo hacés?
Cinco) no entiendo, ¿no te gusta el QUESO?
Seis) ah, sos de esas.
Siete) pero y la pizza?
Ocho) Ni sandwichitos de miga?
Nueve) y qué comés en los cumpleaños?
Diez) y empanadas de qué pedís?
Once) El casancrem sí, no?
Doce) yo me muero
Trece) sos vegana o algo de eso?
Catorce) Enferma.
Quince) pero tenés algún trauma de chiquita?


Obesidad potencial

Yo cuando no sé qué hacer,
como.
Y mirá que me pasa mucho...

Nada resta y todo suma no son lo mismo

Busqué en un libro una definición,
mi vida es un gran signo de pregunta
y necesito de los símbolos para vivir,
entonces por favor alguien que me diga
en qué página puedo encontrar la instrucción
de cómo se hace. Cualquier cosa. Todo suma.

martes, 3 de noviembre de 2009

Camus no es absurdo.

Absurdo
el mundo de la vida cotidiana
el mundo de los viajes
el concepto de vida, el de la muerte, el de la vida después de la muerte.
Absurdas las sensaciones, las emociones y las películas, el pasto y los reencuentros,
absurdo querer divertirse,querer trabajar y tener metas, absurdos los nervios, las planificaciones, el estrés, el uniforme de trabajo, la visita al jardín japonés, el hámster de primer grado, la explicación de papá noel, no comer el caramelo del suelo, no ir ni atrás ni adelante de todo en los micros, subir al avión con algún pie, dormir entre seis y nueve horas al día, absurdas las horas, los días, los meses, las estrellas, constelaciones, planetas, sistemas solares paralelos. Absurdo los extratarrestres y los terrestres, absurdo el color azul de la Tierra, absurdo el color, si todos somos daltónicos a nuestra percepción del mundo.
Nadie sabe en verdad nada.
Absurdo tanto trajín.
Jardín.
Primario.
Secundario.
Facultad.
Doctorado?
Pero sólo el absurdo nos constituye como hombres
natural y socialmente determinados
a saber que lo absurdo debe terminar en lo más absurdo de todo,
¿quién sabe algo de la muerte?,
pero todos estamos seguros.


lunes, 2 de noviembre de 2009

Manual de estilo.

Estuve buscando un sonido
adentro de la guitarra
que encontré entre una puerta
y mi almohada de girasoles.,
Disculpe señorcito si lo molesto,
sólo me agacho cuando pierdo la conciencia
y el equilibro se desvanece dentro de mi cuerpo,
señor, señor, vaya derecho, erguido, maldiciendo el porvenir
que seguro las palabras brotan
como cebollas de capas húmedas.
No sea papanata,
compre cebollita de verdeo y agite fuerte,
quizás ahí encuentre mejor acople.
Entre lo violeta y lo verde suena súper.

Gripe A II

Como siempre, el mundo se basa en paralelismos contrapuestos.
Entonces, tenemos las personas que después de la gripe,
guardaron en algún lugar del botiquín del baño el alcohol en gel,
y otras que frenéticamente siguen dándole palmaditas
al tarrito transparente al bajar del bondi, o antes de comer.


domingo, 1 de noviembre de 2009

Nublá.

Bdd.
Sensación de domingo
sin amor.

sábado, 31 de octubre de 2009

Decí que le caigo bien.

Hoy me pasó algo que fue absolutamente Juli.
Fui a la intervención de una amiga,
"casa tomada", un proyecto que mezcla el área de publicidad con otras disciplinas: literatura, pintura, moda, cine, etc.
Adentro, me encuentro con un conocido, y empezamos a recorrer los distintos espacios juntos.
Hay salas verdes, rojas, proyectores en el techo, sillas, gente, laberintos, camas, graffitis, y un cuarto especial.Era el más chiquito, paredes blancas, repletas de un líquido que simulaba ser sangre. Del inodoro, salían dos piernas de maniquí cortadas, y del extremo exterior, sangre. En la bañadera, una espuma peligrosa que flotaba entre otras dos piernas cortadas de maniquí y un secador de pelo. En la pileta, fideos moñitos de los que salían dos brazos también cortados, y sangre.
Manos de sangre en la pared,
manchas de sangre en el techo,
piernas de sangre en el inodoro,
y unas luces intermitentes tenebrosas.
Viendo ese panorama terrorífico, le digo a R.: Guau, esto es terrible, pero qué cabeza morbosa y enferma debe tener la persona que lo hizo.
R. se rió y me dijo: pensé que sabías que lo había hecho yo.
Después me dijo que varias personas le preguntaron si hacía terapia.

-Danza-

Mis pies se hicieron rasposos.

Capish!?

Me gustan las personas
que entienden mis obviedades.

viernes, 30 de octubre de 2009

A movernos un poquito!

Regreso a los noventa.

Hoy me puse a pensar que nunca supe cómo
David Copperfield hacía desaparecer cosas tan grandes.

De las cosas lindas.

El desempleo (voluntario) es incomparable.
Por supuesto, esta frase no viene sola. Hay que haber trabajado bastante
para poder disfrutar al máximo las mañanas de no-trabajo.
Me creo en lo cierto cuando afirmo que es una de las situaciones más privilegiadas,
no es joda levantarse a las diez, subir la persiana, desayunar cereales y jugos, y leer los libros de Shakespeare en la cama. Pobre William, él no escribió para ser leído bajo un ventilador de la calle Aguirre, pero qué más da. Es todo una experiencia leerlo en voz alta, acostada.
Y bueno, las cosas son así. Varela Varelita los jueves mañaneros, después de terapia, ay, es mi día preferido, el otro día tomé el licuado de banana mejor preparado de la historia. Proporción justa de azúcar, jarrita verde que permite rellenar el vaso, y viento fresco entrante por el ventanal. Qué gran época del año! y ni hablar si uno vuelve por Malabia en bicicleta, tiene las mejores bajaditas de la zona.
Nunca estuve tan al día con mis estudios, nunca tan buenas notas, nunca nada como esto.
En verdad, encontré algo que busqué por mucho tiempo, resignando otras cosas, pero bueno, nada viene sin etiqueta.
No sé bien qué quise decir con "etiqueta", pero algo así como nada es gratis.
En los últimos días se me presentó un dilema. Dos.
Uno) Mis amigos se van de vacaciones, a hermosos lugares del mundo, muchos ya con pasajes, otros en plena planificación de retiro, o lo que es peor (para mí), Ezeiza.
Y yo, divino mi licuado de banana y las notas de filosofía y letras, pero me quiero subir a un micro con mi mp4 (digresión: mi amiga lau se fue a ny y yo, en un acto de amor profundo, le presté mi pequeño tesorito violeta, simplemente quiero dejar constancia), y dos) no tengo plata, porque no tengo trabajo, porque tomo licuadito de banana.
Volvemos al tema de las etiquetas, todo viene de la mano con algo. Volví a no ser clara, creo.
Cuestión:
ojalá alguien me regale para mi cumple,
un viaje desde el mundo del desempleo, hasta Bolivia, sin escalas.

Martín Trombetta

Hola, bueno.
Llegué a casa de un intento medio frustrado, medio dormido
de ver una película,
medio mosquito,
medio viernes a las dos de la matina, un documental no es tan buena idea
(aunque la vida de Luca sea inspiradora),
entonces entro al blog de un amigo
y me pongo a leer sus digresiones económicas (un señor actuario),
no entiendo mucho, pero sigo leyendo
y de repente llega un post (quisiera saber poner el link para abrir directo el artículo, eso está de moda en el mundo blogger, pero bueno, estudio letras y no soy muy ducha en linkeados (?)) (doble paréntesis, uopa!).
La cosa es que
él dice que hay que ser absolutamente tajante con la gente que dice "si yo sería", pero no así con la gente que dice "murciégalo" o "dentrífico",
"gracias a Juli por la inspiración", o algo así.
=)
Ya me puedo ir a dormir tranquila.
Y coincido, seamos tolerantes con los disléxicos simpáticos.

jueves, 29 de octubre de 2009

Debe ser por.

Cuando nos sentimos medio mal, culpamos al clima.
Cuando nos sentimos medio bien, quizás también.
Es común decir: "y, con este día...(cómo no vas a estar radiante!?)".
Cuando nos sentimos medio mal, culpamos a la menstruación,
cuando nos sentimos medio bien, un poco le agradecemos.
Pero basta! nosotros, humanos, gente,
dejemos de pensar en determinismo.
Siempre los días son especiales, particulares, raros, lindos, mejores y peores,
y somos sensibles, susceptibles, modificables, somos sujetos que somos,
entonces paremos de buscar alternativas en
los elementos de nuestra vida, para justificar cómo somos.
La culpa es un invento nuestro, rompámoslo. Y seamos, sin excusas.
Igualmente, si estoy escribiendo medio cualquiera, debe ser el calorcito, que me deja como tumbada, hoy hace treintaycuatrogradosdesensacióntérmina.

My sister siesta.

Hoy dormí de esas siestas que te atrapan a la cama,
te atan por dos horas de sueño,
y te vuelven a atar por dos horas de volver-al-mundo-de-la-vida.
Son las siestas más exigentes,
y las más intensas.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Como en una película de mi cabeza.

Se encontraban en un bar, pleno caballito. Ella en bici, él en taxi (llegó muy tarde, la lluvia).
Ella se sentó en la ventana, sin dudas. Pidió lágrima en jarrito. Se sintió un poco aburrida por el pedido, bastante clisé (tenía la teoría de que la lágrima en jarrito era la analogía cafetera del daiquiri, ambas infusiones sutilmente femeninas), pero más que nada se sintió muy nerviosa. Odió llegar primera, había calculado todo para que no pasara, pero no hubo chance. Él siempre fue impuntual, ni siquiera de forma planificada podía suplir lo que la naturaleza había provisto en su cronometología intrínseca.
Puteó no poder fumarse un cigarrillo, y puteó (para adentro, no había ningún rastro en ella que implicara insociabilidad) al mozo, por traer tan rápido la lágrima. Pensó: siempre son rápidos, pero hoy se fueron al carajo, cuando llegue ya voy a estar aburrida, sin café y transpirada.
Lo de la transpiración le jodía bocha. Porque, claro, lo había premeditado (cómo se nota cuando a una mina le gusta un tipo, piensa tanto) y se había llevado musculosa sin manguitas, cosa de que la "aureola" no se note, el olor no era un problema. Era aguita, era mancha, no era otra cosa.
Pero no había sido tan fácil. -¿Qué hago, me depilo con cera?... no pasó mucho tiempo, y además me da cosa, porque es como suponer que va a pasar algo, y no es lo mismo que pase o no, estando depilada o no. Una opción me deja mejor parada que otra. No, perdón, una me deja menos peor parada. Cuestión: había decidido depilarse con gillette las axilas, y punto. -"Que se joda", pensó.
Él llegó, agitado, pero manso, tibio, equilibrado (diluviaba: del taxi al bar, empapado).
Su mirada despejada como siempre, la sonrisita (y cuán lindo esos primeros ojitos, primeros segundos de encuentro, de presencia). La saludó con abrazo y beso (no muy largo, normal digamos, pero ella se quedó como abrazando y él soltó primero) y se sentó del lado de enfrente.
-Un cortadito, por favor.
Ahora sí, el hijo de puta del mozo tardó siglos. Ambos estaban como llegando, aunque ella ya había llegado hace un rato, pero llegando a ellos mismos, a ponerse más cómodos.
El tema era que no podían hablar de nada, hasta que el mozo se perdiera lejos, en la barra.
Tus cosas, las mías, la facu, el laburo, bien.
Llegó el cortadito.
Entonces ahora sí, tus cosas, las mías, la facu, el laburo, tu vieja, mi hermano, el viaje, el diario, el otro día encontré un boleto de colectivo de cuando viajamos a san telmo, te acordás? sí! qué frío hacía, tenés razón, y yo me crucé en la calle con tu prima que está por estrenar una obra! increíble, qué bien. Ya no venden más chipacitos en el subte, no sé, trato de evitar lo más que puedo ese túnel infernal, qué exagerada, ya sabés cómo soy, y vos que estornudás tan fuerte.
Estás linda, estás lindo.
Mierda, me tendría que haber depilado con cera.

El barrio el.

Brujas viejas, vecinas de ruleros, naftalina, escoba en mano,
colores azulados, blancas manos arrugadas,
cómo las quiero.

martes, 27 de octubre de 2009

La ley de la vida.

Cuando se planchó, extrañó los rulos.
Se puso medias can can y extrañó la comodidad del pantalón,
sacó a pasear al perro y sintió que un gato era más fácil,
aprendió inglés pero pensó que el francés es más sensual,
comió vegetales y se sintió débil y hambrienta,
sacó pasaje a venezuela y dijo, ¡ay bolivia querida!
viajó en colectivo y observó todas las felices bicicletas que pasaban por al lado,
no se llevó bufanda y sintió los ganglios inflamarse,
hizo ecuaciones y derivadas, pero al instante agarró una novela,
durmió siesta pero se sintió culpable,
no se lavó los dientes pero los saboreó sucios,
salió hasta las seis de la mañana pero desaprovechó todo el día,
cuando llegó a palermo se dio cuenta de que prefería los rollers,
cuando llegó a su casa se dio cuenta de que prefería estar afuera.

Ponerle onda.

Un durazno en mi heladera
acerca la llegada del verano
a mi estómago.

lunes, 26 de octubre de 2009

Cosas que me gustan sin plata-

Bici!
Sol,
pileta de algún amigo,
siesta con mantita de verano,
siesta con frazada de invierno,
leer diario los domingos (lo compra la familia, vale).
caminar por parque chacabuco,
pensar graffitis que nunca hago,
bailar cumbia en mi cuarto,
escribir una carta y llorar,
estornudar muy fuerte,
matar mosquitos,
escuchar una conversación ajena en un bar,
mirar fotos,
recortar notas de suplementos,
ordenar mi cuarto escuchando música,
revisar los apuntes y ver qué me falta,
la pincita,
cantar a la par de kevin, con auriculares, en el parque.

Loca.

Querido,
dejá las flores sobre la mesa,
o no mejor, ponelas en el florero nuevo,
el gris con pintitas,
ese, sí, gracias.
Sentate acá, más cerca, dale,
¿qué me tenés miedo?
mirá, quería hablar de algo,
a ver. cómo explicarte,
el tema es así.
Viste que cuando yo era chica
mi viejo me decía que saltar en la cama era algo malo,
como que se movía todo por adentro
y le hacía mal a los órganos,
bueno, algo así me pasa con vos.
Estar juntos es como saltar en la cama.
Se entiende, no?
No, pero pará.
Lo digo bien, eh. En el buen sentido,
como que me hace bien y mal.
Saltar es lindo, pero como que estoy agitada,
las cosas de adentro quizás estén desordenadas
pero yo ando lo más bien,
camino derechita,
puedo hilar pensamientos y ser ocurrente.
El tema es, my luve, que no se nos vaya de las manos,
no quiero ser de esas que van perdiendo sus órganos
desde tan chica.
Porque a los cincuenta, eh? eh?
ahí te quiero ver,
saltando.

Sin título

Tener las cosas tan claras
es bueno y malo.
Depende la noche,
depende del día.

domingo, 25 de octubre de 2009

Muerte de la palabra

Tengo ganas de hablar de algo
pero no puedo.

jueves, 22 de octubre de 2009

martes, 13 de octubre de 2009

Juliet por Juliet

Me estoy volviendo parecida a alguien que conozco desde que yo era muy chiquita.
A mí misma.

Podría ser.

¿Los que se ven vitaliciamente incapacitados de decir la palabra "telgopor" son los mismos incapaces de pronunciar "dentífrico"?
Creo estar en lo cierto cuando digo son errores bastante parecidos.

Amor que entras por los ojos

La coyuntura era transparente y delicada. Un encuentro después de catorce años de distancia. No se miraban a los ojos pero ambos padecían de calores corporales. Él más que ella, le sudaba la zona del bigote, las manos eran dos gotas de agua espesa y pegajosa. Ella estaba tentada, nerviosa, chis chis, cosquilla, me pica la nariz. Obviamente no disimuló bien todo esto porque en aquel despliegue de gestitos incómodos se acercó Marcos y le dijo:-Gisela, te amo desde cuarto grado cuando me pinchaste el ojo con el lápiz negro.
Gisela miró para abajo, lo miró a los ojos fugazmente y volvió a mirar abajo. El calor de su cuerpo bañaba los otros cuerpos de alrededor. Se podía prácticamente tocar su nerviosismo con las manos. Entredientes, muy nerviosa, pronunció algo así como: -Marcos, te quiero también yo pero lo nuestro no puede ser, ¿entendés? es todo muy violento, desde el comienzo. Y cuando las cosas empiezan así, así siguen. Distinto sería si te hubiese tirado una cartita de amor por debajo de la puerta del baño de varones o si hubiésemos comprado bon o bon y jugado al juego de romper el corazón del medio juntos. Pero, ¿entendés? me siento culpable, no podría ni hacer un crucigrama al lado tuyo que me acordaría cómo fue que empecé a gustarte. Es muy fuerte para mí.
Marcos quedó como un pollito mojado, una mano cerca de su herida visual (ojo) y una mano cerca de su herida espiritual (¿alma? ¿corazón? ¿pecho? ¿cabeza? ¿pensamientos?)
Nunca más vio a Gisela, y decidió más nunca abrir su ojo derecho, como símbolo de su amor eterno.

Planta del Pie

Se asomó a la ventana. Era un martes, había sol.
Se asomó y miró un ratito. Había sol. Había sol y había nubes densas. Había sol, nubes densas y viento fresco. Fresco pero no frío. Nubes densas pero no grises. De las blancas pomposas, achicladas, gomosas, brumosas, pochoclas, almohadón de algodón con avena, dentífrico espeso con licor de chocolate blanco, bombón de azúcar con helado de crema.
Había ventisca- amaba esa palabra- y había frescura en el ambiente, plenitud de temperatura, había estabilidad hipotérmica, justura ambiental, rectitud entre los polos.
Sacó un pie entre el marco y la nada. Era un primer piso bajito pero igual era alto para su pie. No tocaba la tierra, no tocaba ninguna otra superficie más que el aire. Se sentía un poco como una nube y un poco como una naba, dejando el pie colgando desde un primer piso bajito. Se sintió más naba que nube, pero a la vez un despojo de estar-en-lo-cierto asomaba en ella.
¿Cómo estar en lo cierto cuando uno saca un pie por la ventana de un primer piso bajito? podrán preguntarse los lectores. Claro, es ahí donde radica el punto focal de esta historia chiquita. Lo importante no era el balcón, no era la mañana, no era el clima, no era el primer piso ni el pie. Lo importante era estar bien.
Sacar un pie un martes por la mañana desde un balcón de un primer piso bajito fue en ese momento más satisfactorio que muchos actos fugaces de amor, más que ráfagas de caricias en las manos, más que manchar una pared con pintura amarilla, verde y roja, más que dar un beso, más que armar la casa de las muñecas, más que jugar con bombuchas en enero y más que despertarse al lado de una caja con olorcito a zapatos nuevos.
No le importó ser naba, le importó sentir que algo estaba bien en eso que estaba haciendo.

domingo, 11 de octubre de 2009

Juventud!

Qué bueno es volver a casa de día,
de vez en cuando.

viernes, 9 de octubre de 2009

Sarmiento querido.

Hoy en el tren cortaron la electricidad
con todos nosotros adentro.
Nos quedamos encerrados y a oscuras
entre muchos desconocidos.
Fue íntimamente extraño.
Los celulares nos alumbraron como en los recitales.
Se escuchaban voces, algo así como
"sí, amor, estoy en ituza, lareconcha".
Había una murga a toda máquina en el furgón.
Había un cachorro beagle al lado mío, con bozal.
Había embarazadas, y había chicos de todas las edades.
Había porro, cerveza y cigarrillo.
Había alfajores águila dos por tres pesos (tortita).
No había luz y las puertas estaban cerradas.
Había poca paciencia y cansancio general.
Había banderas de la "Ley K" (a favor)
Había, a fin de cuentas,
varias cosas que podrían causar un colapso nervioso.

Las chicas en Río.

jueves, 8 de octubre de 2009

Dudas que se auto-contestan.

¿Hasta qué edad es simpático comer patitas de pollo?
Digo, ¿dónde está el límite?
Tristemente, creo que en muchas de mis preguntas,
incluso cuando no llegan a construirse, erguirse, bajarse de la cabeza a la boca,
cuando son todavía minúsculas e incipientes puntitas mentales que picotean alguna neurona,
en esos inicios de cuestionamientos,
ya encuentro potenciales respuestas.
Y desde el comienzo de la pregunta, uno puede vislumbrar el término de la duda.
Algo va a pasar.
Algunos lo llaman "crisis" en el sentido positivo (sociólogos, psicólogos, amigos) y otros simplemente los llamamos problemas.
Basta de eufemismos. Los problemas quizás son crisis que probablemente tengan un resultado fresco y renovador, sí, bárbaro, pero al principio son problemas. Dejemos de tratar de ser menos infelices aunque sea de a segunditos.
Propongo entonces : crisis es cuando ya se ve la luz al final del camino, cuando la mitad del problema está resuelto.

Suena mal, pero es con buena intención.

No naturalicemos las cosas que no son naturales.
Seamos artificiales.

Desconfío

De los libros que dicen con más de una acepción "masturbar" y de los que dicen más de cinco veces la palabra "masturbación". No sé, algo anda mal ahí.

Freud me está cagando.

Mi pronóstico psicoanalítico
es inversamente proporcional
a la cantidad de horas de terapia.

La salud mental y el bolsillo

La semana próxima Osde deja de cubrir mis sesiones de terapia.
Esto es una fractura, un límite, una frontera insuperable:
es el borde entre la más sombría interiorización en soledad
o el enfrentamiento a una locura cara y regida por las leyes del capitalismo.

sábado, 3 de octubre de 2009

Sí.

Las calles con adoquines
son para mí
la analogía urbanística
de las cabezas con rulos.
Las autopistas son como
modelos de Giordano.

jueves, 1 de octubre de 2009

Ser así.

Tenés razón.
Viva la diferencia.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Llama(me)

Qué vale más

¿Ser feliz toda la vida y morir triste
o llevar una vida mediocre pero morir muy feliz?
Siempre dije obvio lo primero,
pero morir triste es como pensar que siempre
estuviste triste.
Porque una vida puede cambiar en un soplo de segundo,
una día te puede cambiar un año,
una imagen un mes,
una sorpresa, el espíritu.
Y cuando uno está triste
piensa que va a estar triste para siempre.
Y cuando uno está contento, al contrario, claro
creo que sabe perfectamente que la felicidad tiene el límite
propio de todo lo humano. Es corta.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Lenguaje

Punto cero. Acción. Ser. Decir. Cárcel. Libertad. Llave y cerradura. Existencia y clausura. La posibilidad y la negación. Razón. Pasión. Novela. Cómic. Gesto. Puesta en abismo. Gramática. Tilde. Acento. Sujeto. Predicado. Dios. Coma. Comilla. Guiño. Retórica. Máscara. Interpretación. Primer y último eslabón. Dinosaurio. Lagartija. Pez globo. Mono. Hombre. Filósofo. Profesor. Humano.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mi teoría.

Cuando crecemos cada día decimos más seguido "gracias a Dios"

Garuando

El día de la primavera le robó
al clima veinticuatro horas de sol
a cambio de un día entero de, literalmente,
que te garúe finito.
Nota al pie: hasta hace unos meses,
yo creía que la expresión "que te garúe finito"
era positiva: ojalá no te llueva mucho, digamos,
que sea controlable con paraguas y botas,
nada del otro mundo.
Gracias a Dios, alguien me lo aclaró.
(y también doy gracias de no haberla usado nunca
en la práctica)

lunes, 21 de septiembre de 2009

Pensamientos harto graciosos.

En mi cabeza, ya tengo dos libros pendientes:
uno es sobre el amor
y el otro sobre las coincidencias.
Sin pretensiones, despacito iré escribiendo.
Quizás puedan ser uno sólo, ¿no?

Dos cositas.

El amor nos hace subirnos a las hamacas. Cuando uno se sube a una hamaca, no puede no sonreír.


Muy limá!

Hoy nacieron mi tía y mi prima.
Madre e hija, primaveralmente unidas para siempre.

Nadie más puede.

La única persona que puede apropiarse de esta estación
es aquella que tenga el honor
de tener una prima llamada Vera.

Ejemplo: X- ¿Conocés a alguien que estudie floricultura?
Afortunado- Sí, miprimavera.
Chanchan.

Flor de cabeza.

Lo más importante de la llegada de la primavera
no es el día
sino la sensación.

Ni yo me entiendo

Esconder cosas de uno,
lo hace a uno normal.
Porque fingiendo que no están,
a veces desaparecen,
o siguen estando pero,
al menos uno deliberadamente sabe lo que oculta
para tratar de ser mejor
(aunque quizás eso sólo logre
empeorarnos).

sábado, 19 de septiembre de 2009

La Imaginación al poder II

La imaginación al poder I

Vas viendo, yo qué sé.

Difícil es decidir cómo vivir.

De chiqui.

Solía dormirme rascándole el codo a mis papás.
Comía yogurt sólo desde la hamaca, cuando venía el avioncito
con el aventón de cada mañana en la plaza.
Me dormía cuando el auto estaba en movimiento, y en los semáforos me despertaba.
Admiraba a los chicos que se tiraban del tobogán de cabeza, pero nunca me animé.
Preguntaba por qué no había fuegos artificiales sobre el cementerio.
Dormí entre mis papás hasta los cuatro años, cuando nació mi hermana.
Pedía siempre el mismo deseo para los cumpleaños.
Decía que mi color preferido era el verde.
Sentaba a las barbies en la cama y pasaba al ken para que besara a una por una.
Veía las telenovelas de la tarde con "la chica".
Bajaba en secreto hasta el kiosko de al lado y compraba un peso en dinovo fruti.
El almuerzo se hacía en la cama grande, con bandeja, tele y coca cola.
Me angustiaba cuando mi hermana me mordía la espalda.
Soñaba con ser patinadora sobre hielo.
Llamaba a números desconocidos y los ofrecía un pack de limpieza.
Coleccionaba stickers, papeles de carta, figuritas, jack y kinder.
Me gustaba ir a la calesita sobre la jirafa naranja.
Pensaba que El Tigre estaba en otra provincia.
Tenía terror al apendicitis y a las abejas.
Creía que era muy buena haciendo muñequitos de crealina.
Dormía muy ligeramente la noche antes de reyes para verlos (ilusa).
Estaba convencida de que era la más rápida de mi grado haciendo cuentas.
En la playa, pedía sandwiches de pan con pan.
En casa, me bañaba y tomaba helado en una taza de porcelana.
Pensaba todo el tiempo qué quería ser si no era humana.
Me pasaba todos los domingos tocando la flauta en el balcón.
Hasta los doce años piqué una pelota inflable contra la pared,
inventando historias inverosímiles mientras la pelota daba golpes.
Soñé dos veces el mismo sueño: que king kong venía hasta el edificio y ese era el fin del mundo.

Un día dejé de hacer todo esto, porque fui grande. Y ahora escribo en un blog.

¿se podrá?

Cuánto tiempo falta para
volver a estar como antes.

Pensando. Ups.

Cada día pienso que
hay que dejar de pensar tanto.
Pero, ¿¡¿ vieron que no se puede!?!?
es tan incontrolable;
porque cuando pensás que tenés que dejar de pensar,
hacés doble esfuerzo:
por dejar de pensar en eso que estás pensando
y por dejar de pensar en el hecho de pensar en sí.
Opciones: dormir o dejar de ser humano.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Todo cambia o Nada

Ya había hecho todo lo posible.
Había comprado piñatas llenas de dulces y licores,
se había vestido de excéntrica exploradora
y había bailado al son de una milonga.
Se cepilló el pelo hasta dejarlo lacio,
se puso talco en los pies y en las manos.
Cambió de perfume, colonia y desodorante.
Compró pantalones chupines y tiró los pata de elefante.
Empezó a usar Colgate en vez de Close Up.
Dejó la coca, tomó agua.
Probó con anteojos, pero decidió volver al natural.
Se compró un canario y un hámster.
Les habló a sus plantas, las decoró con bichitos de luz.
Le puso sal sin sodio a cada comida,
y fabricó una nueva azucarera de porcelana.
Hizo un curso en el rojas, dos en el san martín,
tres en el centro cultural de almagro.
Se puso casco y viajó sin mochilas.
Sacó la canastita de su bicicleta.
Comió dos tostadas en cada desayuno.
Leyó Página 12 los Domingos.
Subió al tobogán y se tiró de cabeza.
Pintó su cuarto de naranja y blanco.
Estudió una carrera terciaria,
se puso un delantal y salió a dar clases.
Tomó mate todas las mañanas tempranas de invierno.
Se fue a la montaña en verano.
Dejó de hablar tanto por teléfono, se dedicó a escribir.
Racionalizó tantas cosas como pudo en su cuerpito,
se durmió temprano todos los jueves.
Probó picante y condimentos,
cocinó chipá lunes por medio.
Empezó a deleitarse con un trago mojito.
Se secó el pelo con secador,
se cortó el pelo.
Se murió el hámster y compró yuna tortuga.
Tocó flauta dulce y armónica,
sintió sombras en la ventana y cerró la cortina.

Igual, por dentro todo seguía igual.

Uno con uno

Al final uno siempre es uno solo,
y no hay con qué darle.
Los otros siempre son ajenos,
aunque estén tan adentro,
son otros distintos a yo.

A ver si me explico

Me gusta cuando en las películas
(sólo pasa en las buenas,
o en las malas también pero de manera muy trucha),
en algún momento (probablemente antes de una muerte,
o en una escena muy romántica),
uno de los protagonistas dice un secreto al otro,
y sólo se llegan a ver las caras, la oreja, les gestos de emoción, de afirmación, de entenderse por completo.
Los ojos están cerrados y la cabeza dice que sí con un movimiento sutil.
Y después de todo el argumento, cuando finalmente se resuelve la trama, vuelven a pasar la imagen del secreto, pero por fin se escucha lo dicho y ahí está todo;
descriframos el misterio y también comprendemos los gestos de complicidad y entendimiento eterno,
y nos ponemos en la piel del personaje, y cerramos nuestros propios ojos y hacemos movimiento de cabeza como afirmando, reafirmando el sí de ellos.

Emociona porque es esa cosa única
que sólo se puede decir en secreto.

martes, 8 de septiembre de 2009

Domingo y muerte

Mil veces lo soñé.
No lo pude evitar, desearlo.
Imaginar, convencerme, tranquilizarme.
Llorar los viernes, llorar los sábados.
Los domingos, morir.
Buscar en colectivos, en bares,
desde ventanas y balcones.
Mirar en internet,
buscar parientes,
leer ediciones viejas de diarios.
Sacar y poner fotos en el corcho,
descorchar un vino y tomar sólo una copa.
Leer fragmentos de novelas que quizás
podrían ser las mías.
Comparar la ropa, probarme camisones,
dormir en la cama del lado derecho,
acurrucada entre la sábana y la almohada.
Salir con la bici,
soltar el manubrio,
desabrocharme un botón,
prender una vela,
mover un mueble,
barrer el polvo,
sacarlo de enfrente,
y que sea lunes,
y volver a vivir.

Marxismo barato.

La televisión es al mismo tiempo
un recurso público y social de la comunicación de masas,
así como un elemento de la potencia máxima de alienación
de la división social de clases que sólo pueden quejarse frente
a una pantalla plana de treintaydos pulgadas.

Cualca.

Un mosquito en una noche veraniega
me da bastante bronca, en general,
pero en una noche como estas,
de acolchados pomposos, y sueños pesados y gomosos,
arranca lo peor de mí.

jueves, 27 de agosto de 2009

Despertares.

Esto es tener tiempo para divagar.

Me di cuenta de que
a los hombres les falta
como pieza distinguida
en el placard y la vestimenta
cotidiana de una mujer,
la remera manga tres cuarto.
Pobres.

martes, 25 de agosto de 2009

Evocando a Silvio Rodriguez.

Al final de este viaje solo empieza un camino,
otro buen camino...
Volver para empezar otra cosa, sí.
Pero volver siempre tiene su dulzura y su amargura, que son tan particulares como ellas solas.
El check in de la vuelta es menos gustoso que el de la ida, quién lo puede negar.
Es otro sabor, volver tiene su propia cadencia, su ritmo.
Yo hace dos días que doy brinco y brinco en la cama entre sueños, duermo sin profundidad, pero sueño locamente. Pasaron caras amigas e incluso pasaron caras que no conozco, pero supongo.
Estoy pensando en tantas cosas que siento que mi cabeza podría salir disparada en cualquier dirección, pero el corazón se acelera entre aviones y compromisos estudiantiles que me gustan y me dan ansiedad.
Volver.
Tranqui.
Respirar.
Tranqui.

Zigzag colombiano.

Montañas de caminos.
Así se viaja acá,
y no al revés.

domingo, 23 de agosto de 2009

Qué mierda.

Las ciudades en general, pero hablando indefectiblemente desde la capital Colombiana, dan miedo.
Te escupen, te tragan y te quieren vomitar.
Yo cuando las transito, me pregunto qué pasa?
Hay miedo. Hay pobreza. Hay gente pidiendo. Hay gente exigiendo. Hay gente que manda, que obliga, que mira de reojo y mira mal. Hay calles oscuras, avenidas de tránsito y ruido, hay basura, hay perros abandonados. Hay aires de falta, de poca cosa y de otras cosas que sobran al mismo tiempo. Y ese es el punto. El punto de inflexión: el choque de mundos, entre los que no meten la nariz en la basura y los que merodean en busca de una nueva vida, algo menos denigrante, salir del pozo, o zafar la noche, buscar un techo, una cobija, un cuerpo amigo que de calor.
Hay pobreza. Hay gente sin techo, sin casa, sin familia, sin rumbo.
Hay miseria, hay miradas de odio, de desprecio, de bronca, de ganas de morir y matar.
Hay bolsas de basura abiertas y gente que las abre para ver que no hay nada, no hay salida, no hay un hueso, no hay un carajo.
Hay asfalto, tierras calientes, hay papeles verdes, y hay papel higiénico.
Y sobre todo, hay ojos tristes. Miradas de infinita incertidumbre. De sentirse inutil, afuera, lejos, perdido, golpeado, sacado a la fuerza.
Y la tristeza del principio, genera impotencia y odio en el final.
Y la bola corre, y sigue corriendo, y las calles se multiplican, y sobran los ojos tristes.

viernes, 21 de agosto de 2009

Colombia te pone como así.


No entiendo.

Para el colombiano canta-autor,
el amor se basa en el desamor.
En las penas de olvido,
en el recuerdo de fragancias y besos de
una mujer piel café, una noche entre sábanas desarregladas,
la lluvia en la ventana y su pelo entre sus dedos.
Todo muy lindo.
Pero al final ella siempre termina
siendo una infiel en brazos de otro
que obviamente le da más placer.

lunes, 17 de agosto de 2009

bzz.

los mosquitos de estos pagos
son muy picantes.

Sin acento.

{un teclado ajeno y loco}

Libre albedrío (chupate esta mandarina).

Una vida
lleva adentro
cientos de vidas.
Cada hombre decide
por los cielos
que quiere transitar.

sábado, 15 de agosto de 2009

Tomarse un momento.

En BA uno no acostumbra a mirar a la naturaleza.
Y la naturaleza en general suele darnos la espalda, escabullirse entre los rascacielos y salir de nuestra vista.
Colombia tiene eso. Cangregos. Peces. Tucanes. Iguanas. Monos.
No hay más que abrir los ojos y ver cómo el mundo animal vive tan al lado nuestro como uno no creería.
En playa blanca (paraíso, paraíso) dormimos en carpa y toda la flora y fauna vivió con nosotros, dentro y fuera del refugio. Los cangrejos hacían su casita por debajo, los gallos cantaban por al lado, y los cachorros intentaban meterse por el frente. Basicamente no pudimos dormir, claro.
Pero la noché pasó y el amanecer nos deslumbró con arena de color dorado, y tantos colores adentro del agua transparente. La mañana es un gran momento, en cada lugar. Es el reflejo más puro, el menos contaminado del día.
Los horarios son locos: a veces uno se va a dormir a las nueve de la noche y amanece a eso de las seis de la mañana, con hambre y ganas de agua de coco y arepas.
Todas las frutas tropicales pasaron por el paladar, pero mi preferida es el mango.
Y finalmente llegamos a Cartagena. Yo quería llegar desde séptimo grado, cuando Alicia (mi maestra) nos dio como lectura obligatoria una novelita que transcurría acá.
La ciudad amurallada despierta interés, desafía los paisajes con sus muros, su casco histórico todo lleno de callecitas con adoquines, colores, rumbas y vendedores ambulantes.
En la playa hay más vendedores que gente (que compra). Nos ofrecieron relojes, anteojos de sol, joyas, chorizos, bebidas, pan, pareos, masajes, trenzas. No compramos nada, incluso nos indignamos un poco de tanto decir que no. Era un desfile constante de chucherías.
Pero sí hubo masaje: en el atardecer de playa blanca. Supongo que aunque sea cursi debo decir que fue completamente inolvidable. Y así de inolvidable las manos duras de la negra que me dejó los brazos doliendo y me hizo sonar la cabeza como una kung-fu dudosa.
¿La playa cansa de por sí, o yo estoy muy vaga? Los músculos están relajados, como que quieren caminar, dormir y comer, y así todo el tiempo.
El viaje da lugar a relajar la cabeza, y el cuerpo sería una extensión de la relajación, que no permite otro estado que la soltura de pies y piernas.
Igualmente, caminamos seis horas por día conociendo y degustando paisajes. Hay huecos, escondites, rincones, y de cada vértice se abre un nuevo barrio con nuevos vendedores ambulantes y sus cositas.
Mi mp4 (el nuevo, el lindo) lo traje sinsentido, después de las doce horas regulares de vallenato por día lo único que quiere la cabeza es silencio.
Silencio y el ruido de las olas rompiendo, y a dormir.

PAZ


PAZ


domingo, 9 de agosto de 2009

A la orden.

Uno siempre tiene más de dos opciones para todo. Y yo siento hoy que tengo infinitas opciones de cómo contar este viaje. Puedo empezar de mil maneras distintas y darle tantos finales diferentes, así que voy a elegir el no-camino, contar espontáneamente lo que se me viene a la mente sobre estas dos semanas colombianas.
Estoy en la mitad del viaje, y aproximadamente en la mitad del recorrido.
Todo me gusta, todo. No hubo lugarcito que no marcara su propio sabor en nosotros.
Cada pueblo es diferente, tiene su estilo. Costeños, paisas, cachacos.
Pero eso sí: todos escuchan el mismo vallenato. ("ay te dejé te dejé te dejé te dejé te dejé por mala, por loca..."). Los taxistas escuchan el estéreo a todo lo que da todo el día, y es por eso que después del segundo taxi que tomamos, la decisiòn fue tratar de ir en bus a todos lados.
La protagonista de mi libro (¡Qué viva la música!, de Caicedo, autor colombiano por excelencia) me diría que no me queje, que la música se debe escuchar fuerte y sin chistar.
Todo es música.
Todos bailan.
Bailan a cualquier hora del día, en la costa, claro. Bogotá es distinto a la playa. Allá se ven montañas, bolichitos, mucha moto y mucho auto y cuánto taxi (el color predominante de la ciudad es el amarillo, lejos) y allá también se distingue entre días de semana y fin de semana.
Taganga, Tayrona, Santa Marta...todo es rumba, constantemente. La gente hace las cosas de buen humor, hecho que nuestro ojo y espíritu porteño, apurado, gruñón y crítico, no puede aprehender. En las situaciones más incómodas, como ser un bus repleto de gente a hora pico, una calle cortada y mucho tráfico, un corte de luz que nos deja a todos sin cocina y sin comida, acá se ríe y se sonríe. Y si estás con cara de mufa, te cargan. Se burlan de tu malhumor.
A mi las colombianas me tienen ternura porque me pongo colorada, por el sol.
Eso les llama la atención y más de una se me acercó a preguntarme si estaba bien.
Acá en vez de hola se dice " a la orden", en señal de servicialidad y ganas de vender cualquier cosa, pero incluso cuando no hay nada que vender, hay una suerte de cortesía caribeña.
Las lluvias cuando son, son fuertes. De esas que caen sapos del cielo, y un rato después es como si no hubiera pasado nada.
Desde hace dos semanas convivo con cabritos de todos los estilos (y qué lindos son!).
Hay peces en el agua, y nunca pensé que iba a verlos en tantas playas distintas.
Incluso pude ver el agua viva que me picó, sí, fui picada por primera vez. Ardió, pero pasó. Y se me fue un poco el miedo mítico sobre lo que no se sabe, y se teme.
Cada hostel es una aventura, así como cada desayuno. Nunca se sabe cómo serán las camas, la luz, las tostadas, el hinodoro (¿tendrá tapete o tendré que hacer parada?), y así las cosas.
Cada pasaje de micro genera una nueva expectativa del porvenir.
Y el porvenir siempre es lindo hasta ahora. Salvo Rihoacha, una ciudad de paso de la que salen micros hacia el norte del país, que tiene olor a queso rancio (enterita la city) y mucha sensación flotante de inseguridad (nos miraban mal, por lo que automáticamente decidimos quedarnos adentro del hotel mirando la tele las horitas que estuvimos por estas tierras oscuras).
Hay que mantener un ojo pispireta, calmo pero atento, de noche sobre todo. Y listo, no hacerse mala sangre, pero cuidarse un poquito.
Me di cuenta de que exageré completamente con la cantidad de bombachas que traje- ya me lo habían advertido- y las medias son un sinsentido en este viaje, salvo para los trayectos en micros de línea, en los que siempre, sin falta, hace un frío de la reputa.
Me estoy llenando los ojos de imágenes muy interesantes y únicas.
Cangrejos de los colores de la bandera colombiana (impactante), iguanas que caen del techo directo a la cabeza de uno, maratones de vallenato de día y noche, lunas naranjas sobre el mar, mares transparentes entre montañas y palmeras.
Las hamacas paraguayas son tan mágicas como uno se imagina. Y más. Y la papaya y el mango hacen muy bien al espíritu, yo creo que son frutas celestiales.
Como siempre, las iglesias predominan por doquier. Hay pulseras comerciales con la frase: "a mi me cuida Jesús, ¿y a usted?"

Mejor no te acerques.

En Colombia,
mi perfume es el off.

domingo, 26 de julio de 2009

Quiero.

Pensamos,
vemos las alternativas.
Elegimos dentro de lo elegible,
elogiamos dentro de lo elogiable.
Pispeamos,
chusmeamos,
marcamos territorios, los recorremos.
Conocemos con sentidos y sinsentidos,
vemos algunas cosas imposibles de explicar,
nos atolondramos,
salimos corriendo de nosotros mismos y a veces,
volvemos.
Tengo ganas de ir a perderme,
así me encuentro más profundo.

Feliz Monita!

Mami y su trapito amarillo.
Linda.

jueves, 23 de julio de 2009

Comentarios Woody Allen

Charlando en la Casona de Humahuaca,
centro físico de nuestros bailes espirituales,
Maite, mostrando orgullosa su bufanda, nos dice:
-La tejió mi abuela,
es un punto que sólo ella sabe hacer,
porque tiene alzheimer.
Es como que se olvida y vuelve,
¿ven?

miércoles, 22 de julio de 2009

*pido gancho.

Estoy casi segura de que yo
debería haber nacido en los setenta.

martes, 21 de julio de 2009

Y LA CONCHA

El caso de Julieta no es el único: se enrola en el contexto de emergencia común que afecta a situaciones particulares (en realidad, nadie sale bien parado). Lo que está a nuestro alcance es lo siguiente,
en caso de que no pueda rendir su segundo parcial, le quedará un promedio de 5 puntos, y el examen final será oportunidad para que complete la evaluación en cuestión (como paso previo, claro, a la sección bibliográfica);
incluso puede anotarse como libre, dado que no hacemos ninguna diferencia en la cátedra al respecto -y sobre todo con estos antecedentes-, y esa nota de la evaluación escrita será aquella que promediará con la parte bibliográfica -alcanzando de esta forma, seguramente, una nota mayor que como regular.


Mail del prof. titular de Griego II-FFYL.

Invisibles amigos del día del amigo.
















domingo, 19 de julio de 2009

Qué bueno que hay otro.




















Un cartel de esperanzas,
desde el norte.
Hay otro, sí. Y lo bueno es que
no importa de qué está hablando,
siempre es bueno que haya algo-otro.
Me parece rotundamente positivo,
se lea como se lea.
Y la incompletitud,
los puntos suspensivos,
el libre albedrío de imaginaciones
nos permite pensar que sí hay Otro.
Y que el cartel no esté completo,
es lo que por lejos lo convierte
en el mejor cartel que alguna vez vi (y señalé).
Porque yo pensé qué otros podía haber
y desde hace cinco años no paro de completar esa frase en mi cabeza.

Nueva postergación

Si seguimos así,
quizás deba rendir un parcial
domiciliario de análisis sintáctico en griego (?)
sobre el avión.

No es gracioso.

viernes, 17 de julio de 2009

Pensar en uno.

Nunca pensé que yo era una persona
capaz de ser atraída por Babasónicos.
Y desde que escuché Mucho,
cambié de parecer.
Ojalá como esta pelotudez,
las cosas me pasen así.
Y darme cuenta de que soy más airosa.
Que soy más ligera,
más acuosa, más volátil,
más permeable de hasta lo que yo creo.

HOLA

Hola a mis mañanas de desempleo,
a mis horas de estudio en la mesa del comedor,
al sol que entra por aguirre,
a mi perro en mi cama, pero conmigo,
a la bicicleta a toda hora,
al vino a toda hora,
a cocinar y comer comida recién hecha los mediodías
(hola mucha-panza, por ende).
Hola les digo a mis escrituras futuras,
a las novelas y a los apuntes,
a la vida de pijama y mate por dos horas cada día.
Hola a la mañana de paz,
de sábanas suaves,
de visitar gente al mediodía (aleluya),
hola a cursar una materia a la mañana,
o a la tarde,
o cuando quiera.
Hola al no despertador,
hola, libertad.
Saludo a COLOMBIA,
al aeropuerto,
a los pasaportes vencidos y por vencer,
al mar caribe,
a crecer,
a ser mejor,
a ser mejor y desempleada.

DECISIONES.

Yo quiero poder determinar si creo o no
en que la vida es algo muy loco.
Ya está, creo.

CHAU

RENUNCIO.
Le digo chau a Florida
a Corrientes,
al 132,
al señor estatua,
al señor que tiene viento en la cara,
al señor que vende el "tomate loco",
al loco sentado cada día en la escalera del subte,
a la multitud caminante,
a las manos que chocan y pegan furiosas,
a los maletines,
a las galerías jardín y todo su gris,
a los mil millones de burguer king y mac donald.
Le digo chau a mi jefe,
a las computadoras,
a los teclados,
a los pedidos absurdos,
a los pendrivs de 8gb,
a las planillas y la "intranet",
a los compañeros de esta semana
y a los del año pasado,
le digo chau a mi escritorio con llave,
a mis archivos recibidos,
al historial de msn.
Le digo chau, más que nada,
al subte B.
Subte B, no quiero verte más.
Florida y Corrientes, no quiero verte más.
Señor del tomate loco, hasta siempre.
Gracias por todo,
pero qué bueno por decir adiós.

Así la vida.

Claro, cuando uno hace, algo deshace.
Entonces, yo recargo mi mp3 después de 3 años
y ¿qué pasa? Lo pierdo.
Se viene el mp4,
saquen ustedes las conjeturas de
cuándo voy a recargarlo de nuevo.

jueves, 9 de julio de 2009

PROblemáticas de la vida moderna

Macri me robó una palabra
que yo antes de ser ensuciada por él
usaba muy a gusto:
Tal cosa es re "pro".
Ahora, creo que sólo podría connotar
algo bien amarillo y muy insultante.

viernes, 26 de junio de 2009

Estado Fatal.

-Ay chicas, estoy tan mal, tan enferma. Me duele la cabeza, me duele la garganta, estoy muy resfriada.
-Uyy, pero ¿qué te pasa?
-No sé, creo que tengo...parciales.

jueves, 18 de junio de 2009

Si, si. Mucho globo, pero cuánto lloré.



No se dejen engañar:
Up es una peli super down.


Googlear a Wald Disney.

Walt Disney nació el 5 de diciembre de 1901 y tuvo la infancia típica del hijo de un granjero. Su padre, Elias Disney (1859-1941), de antepasados irlandeses,2 había llegado a Estados Unidos desde Canadá y se había instalado en Chicago poco después de contraer matrimonio con la maestra de escuela Flora Call (1868—1938), en 1888. Walt nació en 1901, siendo el cuarto de los cinco hijos del matrimonio.3 En 1906 —según algunos, huyendo de la creciente criminalidad existente en Chicago—,4 la familia se trasladó a una granja en las cercanías de Marceline, Missouri. Más adelante, Disney diría que esos fueron los años más felices de su vida. Como tanto él como su hermana menor, Ruth, eran demasiado pequeños para ayudar en las labores de la granja, pasaban la mayor parte del tiempo jugando. De esta época datan los primeros escarceos de Disney con el dibujo y su gran afición por los trenes.
Este período idílico concluyó pocos años después. En 1909, Elias Disney cayó repentinamente enfermo de fiebres tifoideas, y, a pesar de contar con la ayuda de sus hijos mayores, se vio imposibilitado de continuar trabajando en la granja. La vendió a regañadientes, y la familia vivió en una casa alquilada hasta 1910, año en que se mudaron a Kansas City. Para el joven Disney fue muy duro tener que abandonar su paraíso rural.
En Kansas City, Elias empezó a trabajar repartiendo periódicos para el Kansas City Star. A Walt y a su hermano Roy les correspondió ayudar a su padre en el reparto, un trabajo duro que requería levantarse todos los días a las doce de la noche.
De acuerdo con los archivos de la escuela pública del distrito de Kansas City, Disney empezó a asistir a la Benton Grammar School en 1910, y se graduó el 8 de junio de 1911. No fue un buen estudiante: a causa de su trabajo repartiendo periódicos, le costaba concentrarse y con frecuencia se quedaba dormido. Era propenso a soñar despierto y a pasar el tiempo haciendo garabatos.
Elias, dejó su trabajo como repartidor de periódicos y se convirtió en uno de los propietarios de una empresa dedicada a elaborar bebidas carbonatadas, la O'Zell Company, radicada en Chicago. La familia se trasladó a esta ciudad, y Disney continuó sus estudios en la McKinley High School de Chicago. Al mismo tiempo, trabajaba para su padre y asistía por las tardes a clases en el Instituto de Arte de Chicago.
A los 15 años, Walt consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y chucherías a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. Le interesaba mucho más el tren que su trabajo, en el que no tuvo demasiado éxito, ya que con frecuencia le robaban la mercancía.

¡Porque el hijo de puta te hace llorar en cada película!

Apuesto que Walt era Huérfano.

De Horfandad y Desasosiego.

La Bella durmiente no tenía mamá ni papá,
la cenicienta tampoco.
Aladino era completamente huérfano,
la Sirenita sólo tenía a Tritón.
La bella contaba con su padre, un ingeniero loco,
la bestia obviamente estaba solo en el mundo.
El jorobado se le parecía,
mientras que Nemo a los cinco minutos de película se queda sin mamá.
El rey León se muere tan cruelmente,
y Pocahontas le canta a su padre con colores en el viento.
En Up!, la combinación es de un viudo con un huerfanito.

Para pensar, ¿no? charlémoslo en terapia,
nuestra infancia marcada con fuego por este loco demente del sufrimiento.

lunes, 8 de junio de 2009

Dos copantes.

Jorge Drexler es como
el Caetano Uruguayo.

jueves, 4 de junio de 2009

GRIPE A

Estornudar arriba del colectivo hoy en día
es penado con las miradas más toscas
y amenazantes vistas en los últimos años.

miércoles, 3 de junio de 2009

martes, 2 de junio de 2009

Estoy recargando
después de tres años
mi mp3.
¿Lenteja y conformista
o fiel y simpaticona?

¡Hurra!

El amor es como los días con sol,
uno se levanta diferente.

Un pensamiento.

Yo nunca tuve amigos del barrio
pero siempre quise.

Falta de modestia, y qué.

El "dígaloconmímica"
(sisi, palabra de dos acentos castellana),
es un juego que se lo banca poca gente.
Yo soy una.

Murphy se encarna en los colectiveros.

Me dan bronca
los colectivos que van
a dos por hora
porque justo siempre
uno tiene que llegar
más antes que después.

De las cosas inentendibles

¿Cómo es que todavía no está decretado
el feriado por frío y lluvia?

sábado, 30 de mayo de 2009

Un legado

Cris Morena hizo que
todos nosotros
queramos, un poco y en secreto,
ser huérfanos.

viernes, 29 de mayo de 2009

Volando.


Mescolanza.

CHUCUCHUCHUCUCHÚ
es viernes y viene el Sarmiento a buscarme
a la esquina de casa.
Me mete entre túneles azulados
y toneladas de mantecol y gomitas sinsabor,
me empapa de canciones bolicheras,
y me trae de vuelta
al mundo de nuestros tambores,
y nuestros movimientos alocados
de cabeza y pies y cabeza y cuello y tanta
bicicleta llena de gente nueva;
o no tan nueva porque
seguro que en algún momento sabremos
que todos ya nos conocíamos.
Como al final nos pasa a todos con todos.

martes, 26 de mayo de 2009

O cuarteto.

Bailar cumbia es
fruncir el ceño
y levantar los brazos
con las manitos como así.

domingo, 24 de mayo de 2009

Qué fantástica fantástica



















Fiestas.
Descontrol de pasitos y pasotes,
antifaces volando con vino y matraca.
Murga del pie, murga del sabor.
AZÚCAR!
vengan a mi cositas lindas,
fiesta es la que yo arme conquienquiera.
Fiesta roza diversión
en música, en botella, en pastito recién cortado.
Fiesta roza emoción,
hamaca paraguaya de diez almohadones,
que se tiran en el aire contra todos, entre todos.
Fiestas,
de tres a cinco temprano
de seis a nueve, bien tarde.
Fiestas de tierra y color colorado,
con piñatas o con bolsitas,
llena de gente que te mira y te sonríe.
Así es la fiesta.

De una alfombra sale esto.





















Había nacido entre flores,
comido entre flores, dormido entre flores,
había soñado y había despertado entre flores.

Su mesita de luz consistía en un velador
celeste arriba de
una telita lila con 
mariposas rosas y azules clarito.

Comía mirando a la ventana,
con mucha luz o mucha oscuridad,
sin ninguna companía
o a lo sumo algún diario viejo,
que le gusta releer de vez en cuando.

Su barrio no tenía internet,
pero de haberla tenido,
él igual no hubiese sabido,
porque hacía veinte años que ya no sabía más nada.
El mundo parecía haberse vuelto
extraño.ajeno.másgrande. tosco. incómodo,
para él.

Él no entendía bien lo que estaba pasando,
pero no dejaba de comer
guisantes y almejas
entre la luna y el foquito de luz
que lo acompañaban en cada bocado.


jueves, 21 de mayo de 2009

Gran Pregunta

Por qué habré elegido una carrera
donde el entusiasmo y el miedo
pasan por un análisis sintáctico
y una traducción de algún texto griego.

domingo, 17 de mayo de 2009

Llueve Sobremojado.

Un pantalón suelto
(lo vislumbraba por debajo de la mesa)
y aspecto de matemático ensimismado.
Camisita a cuadros cerrada,
último botón abierto
(fiuuuu).
Ella miraba por la ventana,
lo miraba detenidamente. Pensando en que tal vez
si se despojaba de prejuicios
él quizás tendría rico perfume,
quizá besase mejor de que lo que sus labios escuetos sugerían.
Quizá hasta fuera bueno cocinando.

Se fue.
No entró al bar.
Llegó a la parada del 55 con culpa y tristeza.
Decepción, qué fea sensación.
Tenía ganas de patear tachos de basura
como en las películas.
Tenía ganas de subirse a un avión y arrancarse mechones de pelo.
Hubiese preferido nacer Elefante,
porque al menos no tendría tantas decisiones sinsentido que tomar.
Los elefantes son gigantes y felices,
por qué yo seré humana,
mujer, feminista, obsesiva, sigilosa e insoportablemente racional?
Se sentó en el cordón a mirar el aguita.
Había boletos de colectivo
y zapatillas dando vueltas cerca.
Se paró y decidió ir caminando.
Caminó cien horas y mil pasos y llegó a su cama.
Lloró hasta la mañana siguiente,
y ya era lunes.

Parisino.


No. Solo no, yo quiero con vos,
acá los dos juntos, así entre la neblina
y el gris parisino.
Esperame, acercate, no te alejes tanto.
Hay mucho mundo acá adentro
y allá afuera es peligroso estar solo.
Tu mano, mi mano, es ya como mía.
No me la saques, egoísta.
¿Cómo hago si no me acaricia dentro
y fuera las sábanas ásperas,
sin tus suavidades matutinas?
Esperame y saltamos juntos,
quién sabe. Quizás allá estamos mejor,
sin tantas barandas ni trajes.
Ni botones ni ensaladas,
esperame en la esquina de siempre
y comemos fondue.
La gente sale a borbotones por cada arcantarilla.
Ratitas, rechonchos, pochoclo, barriles.
Las ciudades nos quedan grandes
y las oficinas chicas.
Entonces, vamos de a pasitos
agigantados hacia el mundo del otro lado,
al otro lado del mundo de la mano
de la mano del mundo del otro lado,
porque hay que haber ido y vuelto
para saber que sí se puede
ir a otro lado,
y volver mejor. Sin tanta baranda.

sábado, 16 de mayo de 2009

Una paradoja

ME CANSÉ DE LOS TÍTULOS,
LOS RÓTULOS, Y
LAS ETIQUETAS.

Geométrico.





















Armonía cósmica:
agradezco tus vericuetos
y saltos descomunales
en los caminos más frecuentes
que no tienen principio ni fin
y en nuestras vidas,
minúsculas, frescas, entretejidas, saladas y dulces,
que nos llevan y nos traen de vuelta con tanta fluidez.
El collar de perlas espaciales
dejó de tirar del cuello
para empezar a lamer rodilla,
para contabilizar con agujas
los movimientos humanos desde que existe el hombre,
medida de todo. Y todo en sí.
Ser hombre es ser medida cósmica
de lo que no tiene ni media explicación.
Cada día se más y cada día entiendo menos.
O no se, eso tampoco lo entiendo.

Pro y Contra. Gana el contra.

Lo que menos me gusta del invierno
es el frío y
la ropa y el calzado
y que está estrechamente asociado a una larga etapa de parciales
(si viviésemos del otro lado quizá me disgustaría un poquito menos).
Tampoco me gusta vestirme en capas.
(transpiro).
Transpiro más en invierno que en verano.
Mi mamá no me cree que hay remeras que
te las ponés y YA tienen mal olor. No hay con qué darle.
A mi me gusta no vestirme
me gusta andar en patas
y sentir el aire en las pieles.
Entonces el invierno me viste me abriga me agripa
y yo quiero todo al revés.
Lo que sí me gusta
es que las sábanas son más suaves,
uno aprecia mucho los acolchados pomposos
los besos
los fogones
las pantuflas las polainas
y los chocolates semi amargos.

Se te pegan y cagaste.

¿Qué tendrán Cristian Castro
Ricardo Montaner
Cris Morena
Y Nicole Neumann
que todas sus letras siguen
resonando eternamente en nuestras cabezas?

Quizás.

Creo que estar bien con uno mismo
es poder escuchar una canción
bien melosa en la radio
un viernes a la una de la mañana
y decir: ay, sí, ricardo (montaner)
te re entiendo, pero hoy me río de vos.
(no lloro, se entiende).

lunes, 4 de mayo de 2009

Te amo Julio Antonio.

En las series que siempre vimos
todos los personajes se callan las verdades
dan vuelta las cabezas
acarician en sus sueños a su amor verdadero
que es su hermano y su padre al mismo tiempo.
En esas series la gente vomita honestidad
ocultado la verdad, diciendo algo
que nada tiene que ver con aquello.
Ellos dicen y se van
sin esperar respuestas,
esperando a que diga el tiempo
o el próximo capítulo.

miércoles, 29 de abril de 2009

Te juro.

La diferencia es mínima
pero hondamente distinta.
Y por más mínima
todo cambia,
si se percibe,
se percibe fuerte,
radical, minúsculamente
fundamental.

sábado, 25 de abril de 2009

Algunas Máximas del Clima

Hacerse un té a las cinco
es como decretar la siesta
inmediatamente después,
en el medio de la cama,
olvidándonos del afuera.

El frío se convierte en bostezo.

No hay invierno sin
más sueño que el verano

Una taza de frío.

Una taza de té con leche
es el la posibilidad de ser del invierno.
Su condición de existencia
está dada por formas ovaladas
llenas de líquidos preferentemente humeantes.
Dicen las malas lenguas que
el otoño empezó a existir
dentro de un pocillo de café.
El invierno es, básicamente,
ponerse el pijama y
tener siempre a mano
una taza de té con leche.

martes, 7 de abril de 2009

Sabor!


Una PD arriba. Mi blog es así.

Un día se coló en el cine
(se quedó parada después de ver una película y
cinco minutos después se escabulló en la sala de al lado).
Esa fue la mejor que vio en su vida.
Doble felicidad:
la del escondite y la de la satisfacción.

III

Muy ella se probaba pantalones que ya sabía que no le entraban
y se ponía mal antes durante y después de la pruebita.
El invierno le producía sensaciones en la panza
tan distintas a las del verano. Sentía diferente todo: el amor, el desamor, el hambre, el sueño.
Dormir era un placer divino y despertarse un sueño.
Muy ella pensaba que nadie debía trabajar durante el invierno.
Como los osos (que hibernan).
Comía chocolate en el cine y no entendía muy bien lo del pochoclo.
Tanto ruido y tan airoso. Mejor un Tofi, no?
Sentía que los sótanos eran lugares mágicos, propios de las casas
imaginarias, o de las películas imaginarias,
o del mundo de las cosas imaginarias. Como el ratón pérez,
el rey Melchor o las fábricas de chocolates gigantes.
Creía sabiamente en la fábula de las mentitas y la coca light:
dicen algunos pocos que cuando las juntas
te explota la panza
(dicen que si se lo das a tus enemigos, no explota,
pero te divertis pensando que sí).
Muy ella era sabia por su picardía,
un día entero se pasó al lado de la jaula de su canario intentando imitarlo,
y otro día decidió armar la carpa y dormir en la terraza
para acercar un poco la sensación de vacaciones.
Le gustaba leer Cortázar en los colectivos,
a Borges en la Biblioteca,
y al principito una vez por año.
Muy ella un día tomó sol en la plaza
se quedó dormida
y se quemó toda despareja.
Después nos enteramos que un hombre
le estaba tapando con su mejilla
la otra mitad de su rostro.

Memoria



jueves, 2 de abril de 2009

Muy ella II

Se sentó en la plaza a leer el diario.
Compró Página doce y se arrepintió
desde el momento en que el canillita le devolvió
algo de plata, migajas de monedas,
pero que siempre sirven en esta época de la vida.
Qué raro esto, pensó, de que todos estemos pendientes
de las monedas.
Qué raro, qué loco, qué cosa tan pelotuda.
Todos comprando Beldent, puchos, barritas de cereal,
hasta diarios.
Cuando analizó lo de las monedas,
un tema tan superficial como grandilocuente,
decidió perdonarse por haber comprado un diario
que ya sabía que no le iba a gustar.
Plaza las Heras le quedaba grande,
sensación que ya conocía tan de memoria,
porque desde que tenía conciencia
cada cosa que no fuera minimalista y anti-gigante
le quedaba enorme a su tamaño de ver el mundo.
Entonces optó por la otra,
la chiquitita, que también está sobre las Heras,
pero que casi nadie conoce, porque los normales
van a la otra con palmeras, mate y cachorros blancos.
Se sentó abajo de un árbol y miró para arriba
conociendo el riesgo de las palomas.
Al sol corría una ventisca,
una caricia del aire que no llegaba a revolver el pelo
ni sacar mechones del flequilo
y que no le permitieran, por ejemplo, leer el diario.
Óptimo día de plaza pequeña no-las Heras.
Leyó un poco,
suspiró,
leyó Espectáculos,
Jennifer aniston no consigue novio definitivamente,
pobre. Tener a Brad y no tenerlo más,
qué cagada. Después de Brad, quién?
Ella pensó que Sean Penn
o Indiana Jones. El actor, no se acordaba el nombre.
Pero en ese pensamiento se le vino a la mente
la idea de hacer una huelga
en la plaza chiquita
que también estaba sobre Las Heras,
pero que nadie llamaba las heras,
y debería llamarse PLAZA LAS HERAS, por qué no?
Imaginó pintadas, hippies, banderas,
cervezas, policía, gritos y tambores.
Preguntó la hora
y estaba retrasada para terapia.
Dejó el diario en el banco verde,
miró al sol y se fue corriendo al piso veintidós.

domingo, 29 de marzo de 2009

Muy ella

Se desabrochó el primer botón del jean mientras estaba cocinando las milanesas.
Siempre se le adelantaba al tiempo. Jugaba con él como una marioneta, y ningún reloj vencía aquella cabecita previsora.
Engordaba antes de comer y empezaba a dormirse la siesta en la mesa.
Le gustaba comer papas fritas en la cama mirando la tele.
Aprendió el inglés viendo series en Sony.
(miraba E Entertaiment Television, pero no se lo decía a nadie).
Agarró el control remoto, ese de pilas triple A, del año noventa. Faltaba una de las cuatro.
Quiso llorar en silencio por tener que levantarse,
y acto seguido decidió comer sin tragar ni tomar nada ni casi sentir el sabor de esas milanesas,
para empezar a dormir y a despertarse y salir para la facultad.
Pero no fue nada. Decidió no tomar ese colectivo e irse al cine en Corrientes.
La película le gustó pero no le fascinó. Ella es de esas que piensa
si realmente las cosas valen la pena. Como que las expectativas se inflan
hinchan tuercen brotan saltan bailotean y explotan en su pecho
en cada acto de la vida cotidiana. Es insoportable.
Lloró un poquito en los títulos porque se sintió sola.
Pensó que esa clase de soledad iba a gustarle
pero siempre piensa lo mismo y siempre le galopa el pecho
de desamor y sensación de mundo-terrible.
Salió de la sala, sin carilinas. Entró al baño y sonó fuerte.
Se acordó de Cortázar
(lo único que calma la conjoga, aunque sea momentáneamente, es sonarse, decía).
y se sentó en un bar un poco feo pero que le inspiró nostalgia.
Leyó un poco de nada
porque estaba desconcentrada,
mirando las caras de la gente del bar y oyendo todo
alrededor suyo y del resto.
Quiso volver,
el jean le apretaba.
Caminó pensando en parar
paró pensando en acostarse,
se acostó pensando en soñar,
pero al despertar no recordó sus sueños,
y lloró de nuevo.

lunes, 23 de marzo de 2009

Cercanías.

Se acerca,
despacio, se asoma. Deja ver su contorno.
Se acerca más cerca,
casi al ladito, y
se vislumbran mejor sus rasgos
claros, imponentes, compactos.
Se acerca casi hasta tocarme,
y me toca.
Se acerca dejando una marca invisible
de todo el camino que hizo
hasta llegar.
Se acerca en verano,
pasando al otoño
esperando que en invierno ya casi
no se aleje nunca más.
Y está tan cerca que creo
que puedo verlo completo,
sin anteojos. Puedo verlo incluso
sin abrir los ojos,
porque siento su olor e imagino
todo lo demás.
Su llegada me asombra
me impacta, me deja inmóvil como una estatua de hielo,
y de a poco se me va escurriendo el frío,
aunque cada día esté más lejos el verano.
Y los primeros pasitos
me los voy acordando tiernamente
como si estuviera todavía allá,
lejos mío,
pero por suerte está cerca,
y lo veo, y lo veo, ya lo veo.

jueves, 19 de marzo de 2009

Nuestro taller de danza y felicidad

Belu y Juli somos profes. Uia.

martes, 10 de marzo de 2009

gigantes ratoncitos

Era una casita azul.
Con un ratón adentro
con trompa de elefante
y cola de renacuajo.
Le sacó una foto,
el flash se expandió en su melena
de gatopardo ondulante
invadiendo de rayos ultravioletas
el espacio infrarrojo estelar.
Porque nosotros -ratones- vemos
entre el ultravioleta
y el infrarrojo
y nos perdemos todo lo que está en el medio
y a sus costados, respectivamente.
Cuando llegó el Barroco todo cambió.
Su pared ya no fue blanca;
sus muros se abarrotaron de afiches coloridos
y telas de acuarela pintadas de amarillo.
Mucho miedo le tenía al espacio vacío,
porque el color blanco
como una pared, un silencio, una oscuridad,
hacía pensar demasiado en
¡cuánto blanco, cuánto silencio, cuán poca luz!
y tantos tantos tantos pensamientos
seguían su curso incesante bien adentro.
El blanco lo hacía pensar en el amor
y en sus variantes,
no siempre tan elegantes.
Y ahí fue cuando se dijo a sí mismo
que nada existe, hasta que se inventa
y allí empieza a existir en la misma constitución
del acto por el acto mismo,
como el lenguaje y todo lo que encierra,
propone, delinea, encarcela, escupe, protege.
Cada concepto sucedía en el acto mismo
de ser concepto teórico
y los científicos ratones de la casita azul
comprobaban empíricamente
que las acuarelas no se secaran,
porque las cosas, en la casita,
no pasaban hasta que pasaban.

jueves, 5 de marzo de 2009

¡Fuerza!

La cuestión fue que la noche anterior había tomado mucho fernet.
Y yo cuando tomo mucho fernet al día siguiente tengo cagadera.
La rutina es siempre igual. Me levanto, voy al baño, voy al baño, voy al baño,
como algo y listo, se me pasa. Es más, esa noche puedo volver a tomar tranquilamente.
Cuestión; El sábado cuando me levanté tipo cinco de la tarde
comí milanesas y tomé coca light. Estaba medio boleada,
era un día raro, mucho calor, mucha música, pero sobre todo mucho calor.
Entonces comí milanesas y tipo siete
(ridículamente)
dije, bueno, ok, voy a lo de X*.
Era ridículo, porque a las ocho tenía que estar en otro lugar,
pero viste como soy yo. Dije má sí. Y fui.
Llegué y el departamentito era lindo. Normal. Chiquito.
Nos sentamos en el sillón y charlamos de la vida.
Un tipo copado. Charlamos mucho,
me contó de su carrera, de su laburo, de su gato.
Hasta que en un momento me ofreció mate.
Yo, en medio de la charlita, ya había ido al baño dos veces a hacer pis.
Y yo tardo cuando hago pis.
Preparó mate y ¿qué iba a hacer? ¿decirle que no?
Volví a decír "má sí" y tomé dos mates.
El problema empezó desde el primero,
pero se agravó muchísimo con el segundo.
Cuando tragué el segundo empecé a transpirar.
Fue de esos momentos en los que hubiese querido no existir.
O que no existan semejantes retorcijones.
En mi cabeza, sólo había dos opciones.
O decirle disculpá X* e irme lo más rápido posible a algún baño cercano,
o lo más disimuladamente posible, intentar ir a su baño.
No era linda ninguna alternativa, claramente
pero tampoco tuve mucho que pensar porque el dolor se hizo insoportable.
Así que me lavanté (por tercera vez)
y volví a ir al baño (un bañito chiquito,
de esos en los que la puerta queda lejos del inodoro, por ende no podés sostenerla
en caso de que por error alguien quiera entrar en ESE momento,
y la acústica es vergonzosamente chillona).
Todos los conocemos, vamos.
Bue. Me metí rezando que la música de fondo de repente
estuviera a todo volumen, cosa que obviamente no pasó.
Me quedé como diez minutos adentro,
abrí canillas, bajé y subí la tapa,
corté rasposamente el papel higiénico una y otra vez
(como si eso sirviese de algo???!!!)
y salí con la frente en alto.-
Él estaba cerca, como esperando,
pispeando, pero desatendidamente
como quien no quiere la cosa.
Salí, me miró con ternura y me dijo:
estás mal de la panza, ¿no?
Guau, qué momento.

Yo sonreí, me abrazó, me dio un beso.
A esas alturas de la tarde, yo ya estaba entre cansada y deshidratada,
me empecé a aburrir y a sentir un poco rara.
Salimos, caminamos unas cuadras
y no lo volví a ver nunca más.


*Esta historia puede haber sido un poco real, bastante digamos,
con alguna exageración de detalles simpaticones,
pero aclaro que es completamente ajena y los que me conocen se deberían dar cuenta
de por lo menos dos cosas que marcan rotunda y enfáticamente que la protagonista no soy yo.
(porfavor, mandénme mail con las dos diferencias clarísimas).
Igual, es una historia tierna,
y yo quiero mucho a la protagonista,
que nunca sabremos quién es. (ustedes, yo sí).

martes, 3 de marzo de 2009

Empezó marzo.

Vencimientos
Aranceles
Ascensores
Alquileres
Trámites
Celulares
Botones
Colectivos
Carriles dobles
Doctores
Monedas
Tarjetas

ayer no pude dormir.

domingo, 1 de marzo de 2009

Bestia

-Vestite.
La miró con aires de despido. Le guardó el corpiño en la cartera y dejó sobre la cama
un billete de diez pesos para el taxi.
-Te va a alcanzar.
Ella no le sostenía la mirada. Seguía fijamente los movimientos del gato;
su flequillo volaba con la brisa que subía por las cortinas abiertas.
Quería desaparecer. Quería haber desaparecido de todos
y sobre todo de ella. Quería salir volando por las cortinas o saltar por la ventana como un gato.
En ese momento, no quería ser mujer, no quería ser linda,
no quería estar en una habitación cargada de tanta oscuridad y pena.
-¿Es tuyo el gato?
-Sí, se llama pochoclo. Le puso así mi vieja.
Ahora vestite y andate, dale, mañana laburo temprano.
-Me quedo y te hago el desayuno. No me hagas irme así.
-Me estoy poniendo nervioso. Por favor, te lo pido de buena manera, vestite y andate ahora
antes de que te meta de las mechas en un taxi.
No llegó muy lejos cuando él la alcanzó bruscamente del brazo izquierdo.
-¿Por qué me hacés esto? Yo te trato bien, y vos me pagás con miraditas de desprecio. ¿Qué te creés que sos? ¿Una reina? ¿La princesa blancanieves?
Ella llorisqueaba sigilosamente. Sus lágrimas eran de miedo y de soledad.
El vestido parecía haberse achicado desde el día anterior. Las medias se habían corrido, el rimmel también. Ya no quedaban más que un par de ojeras pronunciadas sobre sus cachetes húmedos.
Se subió al primer taxi que alumbró la avenida.
Nunca más volvió a pisar ese departamento, ni esa calle, ni a usar ese vestido con flores, ni a ponerse rimmel en los ojos.
Un domingo de agosto lo vio subirse al mismo colectivo
y, sin dudar un segundo, bajó en Caballito y siguió caminando el resto del trayecto.