lunes, 15 de abril de 2013

EL TIEMPO PASA RARO

miércoles, 27 de marzo de 2013

Sonido que no eres voz

La voz crece, se agranda, se estira
se enrolla como un hilo de lana
se vuelve finita y canta una melodía
y nunca sale igual a la que suena adentro.

domingo, 17 de marzo de 2013

Colectivo

Beber de la fuente
de la sabiduría compartida.
Quizás aprender sea eso:
plural.

jueves, 14 de marzo de 2013

Incomodidad propia de estación

El gato vuelve a su cama
duerme más todo el día
y sobre mi cuerpo
se acumulan, incómodas, las capas.
El otoño me aprieta.
Me duele el adelanto de estaciones.

TROPEZÓN

La claridad mental
es una postura corporal.
Permanezco inmóvil, por si acaso.
No quiero pecar de oscuridad.

Ambientes internos

Pensamientos con los que se tiene
una relación íntima,
gajos de cerebro divididos
como piezas de hoteles
y la noche siempre sale.

Algo parecido a la libertad

Ser de la franja
que camina en las calles
a las doce del mediodía.
Esa calma, el asfalto tibio
los pasos relajados
de una ciudad que se mueve más libre
que en cualquier otro horario;
más fresca que cualquier otra franja.

jueves, 28 de febrero de 2013

Sí, cambio el mundo:
cambia mi manera de pensar sobre él.

jueves, 21 de febrero de 2013

Hacerse el distraído.

Cada día se resume en una ensalada colectiva de la vida.
Todo se vuelve otra cosa porque yo quiero,
somos de esa clase que no soporta sostener la mirada.
Infinitos golpes para salir siempre de mí,
algo que saque afuera, un poco de música
no sé, una canción de las tristes.
De aspecto dormido como si el mundo
fuese un error, un mundo que se hace sin querer.
¿Cómo sabe alguien tanto
si todos estamos viviendo por primera vez?
como yo y cada uno de los que saben algo,
nadie sabe porque nadie sabe nada.
En cada error hay un vértice que desconocemos,
un ángulo oculto que trepamos en falso.
Mucha confusión, como cuando suena una música de fondo
y no nos damos cuenta hasta cuando queremos romper
el equipo que emite ese sonido que nos rompe los silencios
del cerebro mutilado.
La afirmación la creo con pedazos de malentendidos
y esa es mi verdad. La de todos los que saben algo.
Sedimentos, retazos de ilusiones que pulimos
con esfuerzo para decir: ¡yo sé!

jueves, 31 de enero de 2013

No saber cómo,
cuál es la manera,
nuestras opciones mejores
para traernos más cerca.
Rompernos en partes iguales,
sacudirnos los huesos como perros mojados
y salpicar peatones.
El deseo de salir se vuelve
ineludible, ya no quiero escuchar
otras voces, todas distintas a mi ya
no quiero escucharme tan muda
ni seguir hablando en voz baja.
El invierno está empezando de este lado.


París II

Blanca pero sin nieve
película que vive
igual a sí misma.
Laberinto invernal
pasadizo secreto
con puertas de acero que miran
a iglesias fantasmas.
Se hace silencio,
segundos suspendidos
en la línea visible del tiempo.
Tender la cama, volar la sábana:
eso mismo. Liviandad.
Todo es liso, planchado pero
las otras personas y yo
somos las arrugas de la ciudad.

París I

Un ombligo vertical,
un ciempiés que se acerca puntiagudo.
Me aquieto, todo alrededor
parece moverse conmigo.
Nos vemos, nos reconocemos
y la bruma hace de las suyas.
Aunque quiera, París no puede esconderse.
Nos perdemos pero las campanas
suenan y me gusta cuando no demandan nada
sólo escucharlas.

viernes, 11 de enero de 2013

A esta luz que entra
no la puedo llamar con ningún nombre.
Tiene la impaciencia de lo hermoso
lo suculento de lo que asusta
lo brillante de lo especial.
Muchos días pienso que es mejor
estar callada, sentarme y listo.
No moverme demasiado,
no existir lo suficiente.
Es la hora de las plantas, de los
bichos de las plantas,
es la hora de los muebles que
están vivos a pesar de todo.
Lo inmóvil tiene movimientos:
revoltosos, discrepantes, caracoles,
moléculas que hacen de las suyas.
Si yo fuera un telescopio
sufriría astigmatismo.

miércoles, 2 de enero de 2013

Hay tanta sal
en mis labios,
mis hombros
como guirnaldas de viento
se pegan a los escondites,
recovecos amargos de un cuerpo.
No sopla lejos mi voz,
con el dedo en alto
señalo azules
creyendo daltónicos
todos mis pensamientos.
Si una curva me tocase
me ahuecara crocante
y abajo la sangre,
que no se llevaría tanto.
No conozco el recuerdo
enceguecido del fuego.
No conozco las caras
de tantas otras que soy.
Me llamo con el nombre que me dieron.

viernes, 28 de diciembre de 2012

La casa de al lado- Fernando Cabrera

No hay tiempo, no hay hora, no hay reloj 
No hay antes ni luego ni tal vez 
No hay lejos, ni viejos, ni jamás 
En esa olvidada invalidez 

Si todos se ponen a pensar 
La vida es mas larga cada vez 
Te apuesto mi vida una vez mas 
Aquí no hay durante ni después 

Deja no me lo repitas mas 
Nosotros y ellos vos y yo 
Que nadie se ponga en mi lugar 
Que nadie me mida el corazón 

La calle se empieza a incomodar 
El baile del año terminó 
Los carros se encargan de cargar 
los restos del roto corazón 

Acá en esta cuadra viven mil 
Clavamos en tiempo en un cartel 
Somos como brujos del reloj 
Ninguno parece envejecer 

Mi abuelo me dijo la otra vez 
Me dijo mi abuelo que tal vez 
Su abuelo le sepa responder 
si el tempo es mas largo cada vez 

Discrepo con aquellos que creen 
que hay una sola eternidad 
Descrean de toda soledad 
Se engaña quien cree la verdad 

Acá no hay tango 
no hay tongo ni engaño 
Aquí no hay daño 
que dure cien años 
Por fin buen tiempo 
Aunque no hay un mango 
Estoy llorando 
tou me acostumbrando 

Se pasa el año se pasa volando 
Ya no hay mas nadie que pueda alcanzarnos 
Y yo mirando sentado en el campo 
Como se pasa el año volando 

No pasa el tiempo no pasan los años 
Inventa cosas con cosas de antaño 
A nadie espera la casa de al lado 
Se va acordando, se acuerda soñando Se va acordando 

Por eso te pido una vez mas 
tomátelo con tranquilidad 
Puede ser ayer, nunca o después 
Pero tu amor dame alguna vez.