miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Es mucho?

Mochila de mano,
mochila grande
y bolso mediano.

Allá vamos.


Bahía, no te conozco, pero ya te quiero.


Quizás vuelvo y puedo hacer esto:

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nunca:

conté ovejitas para dormir.
Me parece cualquiera.
Esos consejos yanquis del orto.

Luna de avellaneda en casa

Para navidad-cumple, compré 18 lamparitas de colores:
rojo verde azul y amarillo.
Son lo más. Alegran la vida.

Una feliz infancia (VII)

Qué bueno era hacer "pool".

¿Está mal?

No extraño terapia, pero quisiera media horita tomar un café con mi psico.

60 litros de felicidad.

Armar una mochila de mochilera
es la vida.

Nunca me gustaron:

Los mariachis, los pasacalles, los ositos de peluche, la fondue de queso.

Compliqueti, che.

Puedo entender varias cosas
pero algunas realmente no puedo.
Todo lo del amor y eso
no lo entiendo tanto.

Ojalá.

Hay días en los que me pinta escuchar Silvio Rodríguez y recordar cosas de la adolescencia.
Pero no es un fenómeno consciente.
Ni bien pongo "play", los recuerdos y las sensaciones teen reaparecen en mi cuerpo y revuelven cosas de a cucharones soperos.

Quejate, loco, quejate.

Me molesta en demasía la gente que dice
que por tener muchas cosas a favor
no "tiene de qué quejarse". Dale!
Todos podemos quejarnos.
Incluso los que nos sentimos un poco afortunados.

Mis libros de viaje

 Fabian Casas Ocio seguido de Veteranos del Panico Santiago Arcos editor

sábado, 25 de diciembre de 2010

Descubrimientos.

Pienso que si uno está desconcentrado en algo
es porque, en verdad, está concentrado en otra cosa.
Entonces, según mis cálculos, no existe la desconcentración como fenómeno en sí.
Existen otras cosas: el sueño, el aburrimiento, la dispersión,
pero creo que ya no se puede hablar de desconcentración como hecho existente.

Acá se está bien!


Guirnalda y serpentina.

La primera impresión de tener 25
es que me da un poco de impresión.
(pero bien).