Deseos de viernes.
Ansias de viernes a la tarde.
Amor de viernes a la noche.
viernes, 3 de mayo de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
Sonido que no eres voz
La voz crece, se agranda, se estira
se enrolla como un hilo de lana
se vuelve finita y canta una melodía
y nunca sale igual a la que suena adentro.
se enrolla como un hilo de lana
se vuelve finita y canta una melodía
y nunca sale igual a la que suena adentro.
domingo, 17 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Incomodidad propia de estación
El gato vuelve a su cama
duerme más todo el día
y sobre mi cuerpo
se acumulan, incómodas, las capas.
El otoño me aprieta.
Me duele el adelanto de estaciones.
duerme más todo el día
y sobre mi cuerpo
se acumulan, incómodas, las capas.
El otoño me aprieta.
Me duele el adelanto de estaciones.
TROPEZÓN
La claridad mental
es una postura corporal.
Permanezco inmóvil, por si acaso.
No quiero pecar de oscuridad.
es una postura corporal.
Permanezco inmóvil, por si acaso.
No quiero pecar de oscuridad.
Ambientes internos
Pensamientos con los que se tiene
una relación íntima,
gajos de cerebro divididos
como piezas de hoteles
y la noche siempre sale.
una relación íntima,
gajos de cerebro divididos
como piezas de hoteles
y la noche siempre sale.
Algo parecido a la libertad
Ser de la franja
que camina en las calles
a las doce del mediodía.
Esa calma, el asfalto tibio
los pasos relajados
de una ciudad que se mueve más libre
que en cualquier otro horario;
más fresca que cualquier otra franja.
que camina en las calles
a las doce del mediodía.
Esa calma, el asfalto tibio
los pasos relajados
de una ciudad que se mueve más libre
que en cualquier otro horario;
más fresca que cualquier otra franja.
jueves, 21 de febrero de 2013
Hacerse el distraído.
Cada día se resume en una ensalada colectiva de la vida.
Todo se vuelve otra cosa porque yo quiero,
somos de esa clase que no soporta sostener la mirada.
Infinitos golpes para salir siempre de mí,
algo que saque afuera, un poco de música
no sé, una canción de las tristes.
De aspecto dormido como si el mundo
fuese un error, un mundo que se hace sin querer.
¿Cómo sabe alguien tanto
si todos estamos viviendo por primera vez?
como yo y cada uno de los que saben algo,
nadie sabe porque nadie sabe nada.
En cada error hay un vértice que desconocemos,
un ángulo oculto que trepamos en falso.
Mucha confusión, como cuando suena una música de fondo
y no nos damos cuenta hasta cuando queremos romper
el equipo que emite ese sonido que nos rompe los silencios
del cerebro mutilado.
La afirmación la creo con pedazos de malentendidos
y esa es mi verdad. La de todos los que saben algo.
Sedimentos, retazos de ilusiones que pulimos
con esfuerzo para decir: ¡yo sé!
Todo se vuelve otra cosa porque yo quiero,
somos de esa clase que no soporta sostener la mirada.
Infinitos golpes para salir siempre de mí,
algo que saque afuera, un poco de música
no sé, una canción de las tristes.
De aspecto dormido como si el mundo
fuese un error, un mundo que se hace sin querer.
¿Cómo sabe alguien tanto
si todos estamos viviendo por primera vez?
como yo y cada uno de los que saben algo,
nadie sabe porque nadie sabe nada.
En cada error hay un vértice que desconocemos,
un ángulo oculto que trepamos en falso.
Mucha confusión, como cuando suena una música de fondo
y no nos damos cuenta hasta cuando queremos romper
el equipo que emite ese sonido que nos rompe los silencios
del cerebro mutilado.
La afirmación la creo con pedazos de malentendidos
y esa es mi verdad. La de todos los que saben algo.
Sedimentos, retazos de ilusiones que pulimos
con esfuerzo para decir: ¡yo sé!
jueves, 31 de enero de 2013
No saber cómo,
cuál es la manera,
nuestras opciones mejores
para traernos más cerca.
Rompernos en partes iguales,
sacudirnos los huesos como perros mojados
y salpicar peatones.
El deseo de salir se vuelve
ineludible, ya no quiero escuchar
otras voces, todas distintas a mi ya
no quiero escucharme tan muda
ni seguir hablando en voz baja.
El invierno está empezando de este lado.
cuál es la manera,
nuestras opciones mejores
para traernos más cerca.
Rompernos en partes iguales,
sacudirnos los huesos como perros mojados
y salpicar peatones.
El deseo de salir se vuelve
ineludible, ya no quiero escuchar
otras voces, todas distintas a mi ya
no quiero escucharme tan muda
ni seguir hablando en voz baja.
El invierno está empezando de este lado.
París II
Blanca pero sin nieve
película que vive
igual a sí misma.
Laberinto invernal
pasadizo secreto
con puertas de acero que miran
a iglesias fantasmas.
Se hace silencio,
segundos suspendidos
en la línea visible del tiempo.
Tender la cama, volar la sábana:
eso mismo. Liviandad.
Todo es liso, planchado pero
las otras personas y yo
somos las arrugas de la ciudad.
película que vive
igual a sí misma.
Laberinto invernal
pasadizo secreto
con puertas de acero que miran
a iglesias fantasmas.
Se hace silencio,
segundos suspendidos
en la línea visible del tiempo.
Tender la cama, volar la sábana:
eso mismo. Liviandad.
Todo es liso, planchado pero
las otras personas y yo
somos las arrugas de la ciudad.
París I
Un ombligo vertical,
un ciempiés que se acerca puntiagudo.
Me aquieto, todo alrededor
parece moverse conmigo.
Nos vemos, nos reconocemos
y la bruma hace de las suyas.
Aunque quiera, París no puede esconderse.
Nos perdemos pero las campanas
suenan y me gusta cuando no demandan nada
sólo escucharlas.
un ciempiés que se acerca puntiagudo.
Me aquieto, todo alrededor
parece moverse conmigo.
Nos vemos, nos reconocemos
y la bruma hace de las suyas.
Aunque quiera, París no puede esconderse.
Nos perdemos pero las campanas
suenan y me gusta cuando no demandan nada
sólo escucharlas.
viernes, 11 de enero de 2013
A esta luz que entra
no la puedo llamar con ningún nombre.
Tiene la impaciencia de lo hermoso
lo suculento de lo que asusta
lo brillante de lo especial.
Muchos días pienso que es mejor
estar callada, sentarme y listo.
No moverme demasiado,
no existir lo suficiente.
Es la hora de las plantas, de los
bichos de las plantas,
es la hora de los muebles que
están vivos a pesar de todo.
Lo inmóvil tiene movimientos:
revoltosos, discrepantes, caracoles,
moléculas que hacen de las suyas.
Si yo fuera un telescopio
sufriría astigmatismo.
no la puedo llamar con ningún nombre.
Tiene la impaciencia de lo hermoso
lo suculento de lo que asusta
lo brillante de lo especial.
Muchos días pienso que es mejor
estar callada, sentarme y listo.
No moverme demasiado,
no existir lo suficiente.
Es la hora de las plantas, de los
bichos de las plantas,
es la hora de los muebles que
están vivos a pesar de todo.
Lo inmóvil tiene movimientos:
revoltosos, discrepantes, caracoles,
moléculas que hacen de las suyas.
Si yo fuera un telescopio
sufriría astigmatismo.
miércoles, 2 de enero de 2013
Hay tanta sal
en mis labios,
mis hombros
como guirnaldas de viento
se pegan a los escondites,
recovecos amargos de un cuerpo.
No sopla lejos mi voz,
con el dedo en alto
señalo azules
creyendo daltónicos
todos mis pensamientos.
Si una curva me tocase
me ahuecara crocante
y abajo la sangre,
que no se llevaría tanto.
No conozco el recuerdo
enceguecido del fuego.
No conozco las caras
de tantas otras que soy.
Me llamo con el nombre que me dieron.
en mis labios,
mis hombros
como guirnaldas de viento
se pegan a los escondites,
recovecos amargos de un cuerpo.
No sopla lejos mi voz,
con el dedo en alto
señalo azules
creyendo daltónicos
todos mis pensamientos.
Si una curva me tocase
me ahuecara crocante
y abajo la sangre,
que no se llevaría tanto.
No conozco el recuerdo
enceguecido del fuego.
No conozco las caras
de tantas otras que soy.
Me llamo con el nombre que me dieron.
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