martes, 23 de octubre de 2012

Gedicht


Sobre los platos voladores (1)

Sobre los platos voladores,
la casa es de los hombres que de noche gritan.
Ellos fueron heridos con espadas,
murieron espadas sobre todos ellos.

Una bandera sobrevuela Honig Kleben
mueren hombres cada tarde
y aunque envían nuevas palabras
en los suburbios vence la verdad.

El hombre no provoca muerte de banderas
pero ellos luchan de manera voraz:
un hombre usa el nicho como cama
sin pensar en aquel que lo usa como verso.


Acerca de los platos voladores (2)

Hablar de platos voladores
se parece a lo que los hombres gustan:
cuando se pasa del hielo al fuego
el fuego quema todo lo demás.

Las banderas vuelan bastante alto
mientras los hombres queman el desierto
y hasta que no dicen todas las palabras
en sílabas dividen la verdad.

El invierno no tuvo efectos sobre el fuego
más los hombres con todo arrasaron
y no sólo volvieron los pichones al nido
sino todos aquellos habitantes de Venus.

El embudo (1)

Lejos de la trinchera flamea dulce la muerte blanca
       Dulces libres rufianes vengarán batalla
                Fuertes vientos muerden
                    Ahora y siempre
                        Waldweg.
                             p.d.
                              oh.


El embudo (2)

A través del embudo resbalaba durante la navidad.
       Durante días rasposos vegetó estático
            Planchado dormido alunado
                  Antes y ahora
                      En el aire
                         Flota
                          algo
                            sí.

Chucrut
En la gelatina de garbanzos
se derriten los frutos secos
y los dedos rotos aplastan
el gran gusano de oro.

El problema
El lobo-elefante anunció su problema
Y dijo: cada uno en su lugar.
Alas en hileras cruzaron Drei Vier
Exclamando serenas- ¡conseguimos vencer la mirada!
Y un día así, el jefe de los elefantes enanos
se sentó en su trono mirando hacia la sabiduría.

*Ejercicio: interpretar poesías en alemán, sin traducir ninguna palabra.

lunes, 22 de octubre de 2012

La gente

Cuando dice
también dice otra cosa.

Y me van a entender sólo los pajaritos

Voy a silbar
lo que no me sale decir.
Un astronauta
baja hasta mi cuarto
todas las noches.
Se saca el traje
y acomoda el casco
en mi mesa de luz.
Juntos en la oscuridad,
rebotamos pelotas,
nos decimos secretos.
Él se queda en mi cama,
yo subo a algún planeta.
Así dormimos todas las noches
soñando con otras tierras.
Por la mañana, la alarma
y sin hacer ruido cierra la puerta.
Ayer se olvidó el casco,
hoy lo voy a esperar despierta.
Le propongo un punto medio
dentro del espacio todo,
para yo devolverle el viaje
y que él me devuelva el sueño.



Hay un olor que hace de los huesos
calambres.
Un sabor amargo en la boca,
una aparición frente a lo otro
que suele tocar timbre los domingos.
Yo los denomino
calambres olfativos
y creo que se parecen mucho
a estar triste.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Nos quedamos del otro lado,
humedad de cerca
primavera en boga.
Se nos pegó a la cara
todo el fresco del palier.
Imploramos el afuera
recordando cómo huele el aire.
Nos preguntamos cosas.
Nos reímos de la prisión
y añoramos a los vecinos.
Una vez afuera
se nos voló lo que supimos,
lo que creíamos saber.
En la imposibilidad
encontramos calma,
y cuando la vida volvió a ser tanta
odiamos a los vecinos
escupimos la primavera
llegamos tarde a ver Batman.
En el aire las cosas son distintas,
no tenemos tiempo de pensarlas.
Cuando bajamos,
el cuerpo nos abandona
y la cabeza rueda hasta después del piso.
En el aire no hay palabras,
el silencio es el dueño del reino de arriba.
Los elementos del universo
siempre saben cuando están demás.
En un sueño que nunca tuve
una hormiga que no era
venía a matarme.
Aunque no lo haya soñado
y aunque no fuera una hormiga
siento que estoy diciendo
algo acertado,
que excede a todos los sueños
y a todas las maneras de contarlos.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Nunca fui buena en plástica

Me lo enseñaron en la primaria
y pensé que lo había entendido.
Parece que es verdad que la goma no borra
los mamarrachos que se hacen en lapicera.

Una fuga

El tiempo
y el viento
se parecen:
los dos pasan.
Pero uno de los dos siempre se queda;
y qué raro es
cuando hay tormenta,
aunque ambos soplen
todos callados nos detenemos.

martes, 2 de octubre de 2012

Todas las que soy.

Una niña de ocho años
va conmigo a la verdulería
y me acompaña a dar clases de lengua
mientras me habla de su casa de Barbie.
Una chica de doce,
mientras se acomoda su corpiño deportivo,
me suelta la mano rebelde
y me deja en la puerta de la facultad.
Una adolescente tímida
me dice que los dolores de espalda
crecen junto a los malos pensamientos.
No te preocupes, después se van- me susurra.
Una mujer de abultado cabello me recomienda viajar.
Yo le digo que acuerdo,
pero que tengo otros horizontes.
Ella dobla por Corrientes, yo sigo por Mario Bravo.

Hoy a la noche no hay nadie.
Mientras escribo un verso espero
que se invente una nueva yo,
que me agarre de la mano y me lleve.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Torcida

Asimétrica
mi espalda.
Ahora entiendo:
los sentimientos
salen rengos.

Repasando el abecedario

Antes
buscaba
camellos
dorados
en
filas.
gusanos:
hileras
intransigentes
justificando
karmas
lunares.
mañanas
nadando
ñoñadas
opacas
para
quererte.
razones,
sinrazones;
te
untaría
violetas
wachiturras.
xilofón
ya
zumba.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Subjetividades I

El viernes me tomé un taxi que duró, en total, unos ocho minutos de recorrido.
El taxista en tan escaso tiempo logró comentarme algunas cositas. Empezó por contarme que tenía una hija.
-ah- dije yo.
-La madre me la dejó en brazos cuando tenía cinco días y no volvió nunca más. Yo me quería morir pero no podía hacer otra cosa que cuidar de esa criatura. Hoy tiene 26 años y tengo otros dos más chicos. Los tuve con otra mujer que también me abandonó. Por suerte ahora la vida me sonríe: conocí al amor de mi vida,
-ah- de nuevo yo.
-Sí, ella es hermosa, pero pobre: es adicta a la cocaína. Ahora está internada y no la dejan salir ni por un minuto de la habitación. El otro día la fui a ver y cuando me iba me apuntó al cuello con un cuchillo, porque pobre, quería irse conmigo. Casi me mata pero por suerte no pasó nada.
-ah-
-Mirá el mensaje de texto que me mandó: "te amo no me olvides", ¿no es un sol? Qué linda es la vida.

Sol

¡Que vuelva la luz
que así nos apagamos todos!