jueves, 12 de agosto de 2010

Desconfío (XLVII)

De los que duermen con medias puestas. De los que se bañan a la mañana antes de ir a trabajar. De los que ponen el despertador en medio de la noche por la satisfacción de saber que pueden seguir durmiendo. De la gente que dice que no ve la televisión. De los que toman cotidianamente subtes. De los que toman vino blanco. De los que no duermen la siesta. De los que todavía no tienen celular. De los que no toman mate. De los que no viajan. Desconfío de los que a mi edad siguen escuchando a Silvio Rodríguez. Desconfío de los abogados. De los perros chiquitos que parecen ratas. De la torta de bizcochuelo.

Ser es Caos.

Tal era la prisa que las cabelleras se alborotaron. Las veredas se volvieron más angostas a la percepción del palpitar acelerado. La gente brotó como alcachofa por sobre el adoquín todavía tibio de la tarde. No hubo espacio sin movimiento: todo lo cubría una ola de vaivenes amontonados. Todo pasaba como una avalancha de simultaneidades: bocinas, voces, carteles, luces, sombras, nubes. Gritos, gritos, gritos. Hubo humo. Hubo humo y hubo gritos. Todo paró. Paró como no suele parar. Y de repente, dejamos de girar. Dejamos de respirar por unos segundos. Y los segundos se alargaron, se volvieron aire, se volvieron polvo, se volvieron en contra de nuestros sentidos y nos ahogamos. Después volvimos. Siempre volvemos.Y respiramos de nuevo.

Una frase bien.

Las cosas no pasan hasta que pasan.

miércoles, 11 de agosto de 2010

¿Qué te puedo cobrar?

El "oficio" está de moda, y es la posta: un plomero cobra mejor que un arquitecto.

martes, 10 de agosto de 2010

Dejar el chupete (los padres son graciosos)

A mi amiga Cami le dijeron que, al momento de desprenderse del chupete, se lo tenía que dar a los patos y la llevaron a los lagos de Palermo. Recién el año pasado se enteró de que no todos fuimos a darle nuestros chupetes a los patos. Es más, ella fue la única, junto a su hermana. La sorpresa fue harto humillante, claro. A mi se me cayó por el inodoro e hicimos una ceremonia de despedida antes de tirar la cadena. Fue el principio de mi madurez: me tuve que hacer cargo del error, y crecí. A Lu le dijeron que se lo llevaban a Carlitos Bala. Lo encontró, años después, dentro de un cajón. A mi hermana se lo arrancó el perro de mis tíos y se lo comió. Ella lloró a grito pelado y tuvieron que ir, en medio de la noche, a comprar uno nuevo. Nunca se acostumbró al nuevo. Cabe destacar, para hacer más solemne el panorama, que estábamos en Venezuela. A Sol le dieron para elegir: tirarlo, guardarlo o regalarlo. Ella eligió regalárselo a la vecina (?), que era más chiquita. (En momentos cercanos a la gripe porcina, aquello sería impensable, un crimen, un homicidio culposo). La historia que le contaron a Lau es que lo arrojó desde un cuarto piso hacia un perrito que paseaba por la calle. Todos dudamos de la veracidad de este relato, porque, qué onda, ¿no? Pero fue gracioso igual.

Cosas que no se entienden

Por qué se "contagia" la menstruación entre las mujeres en los viajes.
Por qué las mujeres tardan tanto en ir al baño. Y por qué van juntas.
Cómo hacen, ciertas minas, para caminar encima de semejantes tacones por las veredas porteñas.
En qué están pensando cuando piden coca light pero comen una hamburguesa completa.
Por qué es que les gusta el "che", pero cuando lo tienen cerca, le piden que se corte la barba. (Perdón el lugar común, pero creo que es una de las frases clisés más acertadas del planeta).
Por qué todas a los catorce años escriben tantas cartas. Tantas.
Debería ser un rol privilegiado, el mío- escribiendo, desde luego, como mujer-pero debo decir que el género me genera infinitas dudas más que certidumbres. Somos una cosa rara.

Quizás gane la lotería y eso me salve

Me di cuenta de que en los días de lluvia y frío no quiero trabajar. Pero me di cuenta de que en los días de calorcito y sol no quiero trabajar. Estoy condenada, por ende, a ganar mucha plata cada otoño, así puedo satisfacer mis deseos.

A veces pasa: el tiempo no pasa.

"En esta media hora, pasaron sólo seis minutos".

lunes, 9 de agosto de 2010

Cara y Seca

"Piola" y "Salame" son como la misma palabra pero al revés. Las dos expresiones me encantan, derrochan simpatía.

Una experiencia de la Modernidad.

Lo mejor de tener un chino cerca, es tener un chino cerca.
(Ya no se aclara que es un almacén, se sobreentiende; siempre se sobreentiende y en ese sentido, son grosos. Lograron el sobre-entendimiento social de su propio nombre; así se vuelven sujetos de doble identidad: como individuos y como encarnación de un comercio bien provisto cada cuadra y media). Sea como fuere, de todo hay mucho. Muchos chinos y muchos chinos.

Utilísima Satelital

Me vienen ráfagas de ganas de ser empleada doméstica: dedicarme a la cocina, a doblar ropa, a limpiar los vidrios, a ver la novela de las tres mientras termino mis quehaceres.

Simpleza del Ser

Vivíamos tal como vivíamos, como nos salía vivir, como no podríamos no haber vivido.Eso era todo: éramos, sin tantos embrollos.

domingo, 8 de agosto de 2010

Una opinión humilde

Hay días que tienen cosas interesantes para vivir, pero poco interesantes para escribir. Me parece bien que eso pase.

sábado, 7 de agosto de 2010

Caer bajo

Me estoy auto-plagiando en una monografía universitaria. Digo sobre lo dicho. Paso sobre mis pasos. Me miento, me digo, me siento culpable.

Mi primera cana

Mi cabeza tiene una nueva integrante: es blanca y electrizada, metálica, punk-rock, rebelde, inquieta, soberbia, albina. Es única y está solita ahí por el medio de los miles de rulos castaños.