domingo, 13 de junio de 2010

¿Se habrá quedado mal el señor?

Cuando volvimos del paseo nocturno, mi perro subió ansioso, corriendo y se tiró encima del plato de comida. Generalmente cuando sube, tiene lista la cena. Pero hoy no estuvo lista la cena en su plato verde. Lo que sí estuvo fue su ansiedad, sí estuvieron sus ganas. Me identifiqué con él, no esta vez por la comida, pero sí por esos sopetones de ansias que nos agarran de querer algo en un momento determinado. De acostumbrarnos, de poner piloto automático y ni siquiera pensar en lo que estamos por hacer. No como una inercia, sino como una costumbre que nos moldea.
Incluso hoy viendo Alemania-Australia, en esas ediciones fugaces que hacen ahora los trabajadores del mundo de la televisión, vi como el señor que estaba al lado del director técnico gritó el primer gol de Alemania. Gritó y miró, con ganas de un abrazo, al DT. El DT miró para adelante, y no le devolvió las ganas de abrazarlo. Las ganas no fueron mutuas. En esos segunditos de compilación pude ver el mismo gesto que en mi perro: el gesto de las ganas impulsivas de algo, y la posterior decepción. Una decepción que ya conocemos, porque es parte de ser humano.
Mi perro olió el plato verde y se fue directo a la cucha.
El señor de al lado siguió gritando el gol y justo lo vino a abrazar otro señor.

jueves, 10 de junio de 2010

Esto pasó en serio

Hoy un muchacho me frenó caminando en Armenia y Gorriti y me dijo:
-Disculpá, ¿te puedo invitar a comer un asado algún día?
...
O sea, ¿cómo supo que me estaba haciendo la propuesta perfecta?
Le dije que no, igual.

Directo a la Luna

Cohete; despegame.

martes, 8 de junio de 2010

En el segundo piso

Jugar a los pases hace bien.

Transeunte

Mi casa cada día está más cerca de todo lo demás.
Es que ando caminando sin parar y las distancias, de repente, se acortaron.
No parecen más cortas, simplemente se acortaron.
Lo mismo me pasa con cada año vivido.

Enojo con los humanos

Muchas veces uno va en busca de algo sabiendo de antemano que la única condición para ir a buscarlo es que no va a aparecer. Así, no lo vamos a encontrar.
Así, de idiotas.

Upa II

Cuando llega el mundial de fútbol, siempre me pasa lo mismo: quiero ser hombre.

Cruel

Una máxima existencial de la vida: las relaciones son pactos implícitos que sólo se reafirman y descubren de forma retroactiva. Es decir, la vida siempre está en ventaja con respecto a nosotros, viles mortales cancheritos.

Riesgos

A veces descubrir qué es algo me sirve para darme cuenta de que no me gusta el algo.
Conocer, no hay con qué darle, es peligroso.

Hay que admitirlo

El presente, lo que llamamos presente, es ya muy viejo.

domingo, 6 de junio de 2010

Mala leche

Vaciadas las expectativas,
los disfraces se caen y hasta
las cosas más maravillosas tienen ese lado
opaco que vuelve al mundo un lugar menos bueno de lo que debería ser.

miércoles, 2 de junio de 2010

No te creo, Junio

¿En qué momento del año empezó el sexto mes?

Antojo

Tengo ganas de recibir una carta importante.
O no sé si importante, una carta.

Voy cachando

Empiezo a entender algo de la soledad.
Nunca entendí mucho.
Ahora tampoco.
Pero creo poder asegurar que hay dos tipos.
Una medio pelo, oscurita, incómoda
y otra menos torpe, más genuina y hasta copada.

Encuentros

Una esquina de Almagro. Una presencia muy cercana. Ella me estaba mirando, me estaba rozando con su mirada. Yo sentí su persona cerca de mi persona, por sobre mi cabeza, por sobre mis hombros. Me doy vuelta y ahí estaba Nuria. Transcribo un poco la conversación.

-AY
-AY
-HOLA!
-HOLA!
-Nuria?
-Julieta?
(abrazo)
-Hace años que no...
-Sí, añísimos. En verdad, no te había reconocido. Te estaba mirando los rulos.
-Sí, descontrol, ¿no?
-Geniales!
-Che pero bueno. ¿Cómo estás? ¿estuviste viviendo afuera?
-Ojalá, nah...¿por?
-Alguien me dijo que...
-¿Yo?
-No, tenés razón. Raymundo!
-Ah. sí, Ray. Está viviendo en París.
-Es que te tengo asociada. Es un poco el conector entre nosotras, o algo así. ¿Y seguís cursando en Puán?
-Mmmm, medio que colgué, es difícil no colgar...
-Tal cual. Igual, yo ya estoy medio ahí. Me quedan cuatro materias...
- ¡Genia!¡Un lujo! te estás por recibir...
-No, pero ta. Falta menos que mucho.
-Ya sé cuándo nos vimos por última vez. Vos me entregaste el diploma.
-¿Eh?
-Sí, tengo una foto. En el gimnasio del pelle, los de cuarto nos entregaban un diploma simbólico a los de quinto.
-Nuri, creo que te estás confundiendo. No tengo ni un recuerdito de eso.
-Sí, sí. Estoy segura.
-Perá ¿Vos entendés que fuimos a la misma primaria, a la misma secundaria y a la misma facu?
-Del mismo palo a full
-Che y ¿ahora estudiás?
-Me fui a cine. Viste como es. Necesitaba un título.
-El fetiche
-Sí, me queda picando mi sueño de título universitario...
-¿Laburando?
-9 horas en un proyecto de cine, por tres meses, ¿vos?
-9 horas por algunos años, probablemente. Y además danza.
-Uff, ni me digas. Yo tuve que dejar este mes.
-Uy..fijate, eh. Porque la salud mental sino sale más cara...
-Ni hablar, y el cuerpo, se me está achicharrando...quiropráctico, traumatólogo...
-¿De vivir sola ni te hablo?
(Nuria baja la cabeza)
-Hace dos años que quiero, pero lo vengo pateando. Tengo todas las cositas ya guardaditas para cuando me vaya, pero sola no puedo.
-Ok, escucharte es como escucharme.
-Y además el tiempo pasa. Ya estamos más grandes.
-Disculpá, no pienses que soy una loca pero, mucho puán, mucho letras, mucho artes, cine, danza... ¿cuándo nos toca tener hijos y esas cositas?
-No, olvidate. Tipo 37...
-Pero estamos en el horno, es tremendo.
-Pensar que mi mamá a esta edad me estaba teniendo a mí, segunda hija...
-Me parece que toda la terapia del mundo no sirve tanto como este encuentro
-Catarsis total, qué bien
-Me gusta cuando hablo con gente que comparte mis cotidianas internas
-Sí, nosotras con carreras de finales obligatorios y ganas de hacer cosas culturales
-¿Celulares?
(Sacamos celulares parecidos, los baratitos tan queribles).
-Bueno verte
-Bien esos rulos
(Abrazo) (y números de teléfono)