En Colón la cantidad de gente
es inversamente proporcional
a la paz del lugar.
Las calles son en subida y en bajada
(simultáneamente)
y algunos pasadizos secretos
aumentan la excitación de los turistas.
Hay tres barcos abandonados
(más que el promedio normal, digamos)
y bastantes pintadas en las calles,
del estilo JUAN SOS MI VIDA, TE AMO.
La casa de Guille fue nuestro nicho,
nuestra cama marinera con mosquitos,
nuestra ducha fresca con pepas terepín.
El flecha bus cama nos sorprendió
por su confort
y el flecha bus de la vuelta (para variar)
se nos escapó, y nos tomamos el siguiente.
Disfrutamos del agua mansa,
todo un día chapoteando, sumergidas,
escabullidas, enrrolladas, encalladas,
y el siguiente disfrutamos de la siesta
la lluvia adentro de casa, siempre tan linda.
Ataques de risa
y de preguntas inexistentes invadieron las tardes coloniales
y nunca tardamos tanto en hacer un pedido de empanadas.
Con belu comprobamos
que la gente es re tonta,
que elige la manada, la multitud, la playa al estilo
costa argentina,
mientras nosotras nadamos felices
cerca de uno de los tres barcos abandonados.
lunes, 19 de enero de 2009
martes, 13 de enero de 2009
Creo
La pregunta sobre el destino o la casualidad es harto insoportable.
Está tan trillada que siempre me opuse a pensar al respecto,
creyendo también que no pensarlo
daba una posibilidad más grande de que sigan pasando cositas
sin cargar la conciencia de responsabilidades.
Entonces hasta ahora siempre pensé que existía algo
sin definirlo, sin comprenderlo ni intentar pensarlo profundamente
pero que existía efectivamente algo que nos hacía pasar por situaciones peculiares.
Y estos días estuvieron llenos de esas ¿coincidencias? que siempre me sacan una mueca de la cara. A veces, me encantan. Otras, qué bronca.
Que el mundo es un pañuelo está tan o más trillado que la pregunta del principio.
Pero ultimamente siento que todo es parte de lo mismo.
Como que hay algo que hace que pase
algo para que todos digamos
que el mundo es un pañuelo.
Y de las abstracciones que me gusta creer
creo en la energía buena y mala, en la gente de curiosidades similares,
en alguna que otra coincidencia tierna, en el libre albedrío condicional
porque creo profundamente en el determinismo,
de todo.
Todo está libremente condicionado por las cosas de siempre:
el contexto, el lugar geográfico, la época del mundo
y creo también que a Darwin, Marx, Foucault, Chomsky, Levi Strauss, Romero, Piglia, Arendt y a todos los autores que intentan, por uno u otro medio, explicarnos algo de esta vida que está repleta de vericuetos coincidentes, les falta agregar algo así como una categoría de caudal de vida vivida o por ser vivida.
Sería algo así como un encuentro entre personas
de espíritu parecido, con intereses inquietantes y melosos,
cuyo vaiven desparrama un llamador de otras personas así.
Especiales.
Está tan trillada que siempre me opuse a pensar al respecto,
creyendo también que no pensarlo
daba una posibilidad más grande de que sigan pasando cositas
sin cargar la conciencia de responsabilidades.
Entonces hasta ahora siempre pensé que existía algo
sin definirlo, sin comprenderlo ni intentar pensarlo profundamente
pero que existía efectivamente algo que nos hacía pasar por situaciones peculiares.
Y estos días estuvieron llenos de esas ¿coincidencias? que siempre me sacan una mueca de la cara. A veces, me encantan. Otras, qué bronca.
Que el mundo es un pañuelo está tan o más trillado que la pregunta del principio.
Pero ultimamente siento que todo es parte de lo mismo.
Como que hay algo que hace que pase
algo para que todos digamos
que el mundo es un pañuelo.
Y de las abstracciones que me gusta creer
creo en la energía buena y mala, en la gente de curiosidades similares,
en alguna que otra coincidencia tierna, en el libre albedrío condicional
porque creo profundamente en el determinismo,
de todo.
Todo está libremente condicionado por las cosas de siempre:
el contexto, el lugar geográfico, la época del mundo
y creo también que a Darwin, Marx, Foucault, Chomsky, Levi Strauss, Romero, Piglia, Arendt y a todos los autores que intentan, por uno u otro medio, explicarnos algo de esta vida que está repleta de vericuetos coincidentes, les falta agregar algo así como una categoría de caudal de vida vivida o por ser vivida.
Sería algo así como un encuentro entre personas
de espíritu parecido, con intereses inquietantes y melosos,
cuyo vaiven desparrama un llamador de otras personas así.
Especiales.
lunes, 12 de enero de 2009
ACER 5275
Hoy, dejo constancia,
es la primera noche junto a mi laptop
¿con internet?
y no puedo parar de escribir
pero porfavor, como me duele la espalda
con la contractura subida a los dedos índices
(no se escribir de otra manera)
Hoy aprendí conexión, cable de red, puerto USB,
para qué sirve una compu con 4 gb y
descubrí, en carne propia, Taringa!
siento que no voy a poder dormir.
es la primera noche junto a mi laptop
¿con internet?
y no puedo parar de escribir
pero porfavor, como me duele la espalda
con la contractura subida a los dedos índices
(no se escribir de otra manera)
Hoy aprendí conexión, cable de red, puerto USB,
para qué sirve una compu con 4 gb y
descubrí, en carne propia, Taringa!
siento que no voy a poder dormir.
Quién la tiene más larga
La expresión es poco feliz, y la realidad más triste aún.
En los campings, hay un suceso cotidiano, pero socialmente secreto.
A eso de las siete de la mañana
empieza la cumbia sonando
desde algún auto o camioneta.
Cuanto más fuerte, mejor.
Cuanto más fernet, mejor.
Cuantos más pibes, más colchones,
más choris en la parrilla, y menos alcohol para hacer el asado, mejor.
Y una vez que la música empieza
la competencia está en el aire.
Los parlantes vecinos también quieren ser escuchados
y uno termina sonando a rock,cumbia,reggeton,heavymetal,
todojuntoysinpausa.
En los campings la cosa gira en torno
a ver quién es el más grande,
y por lo general aquel tiene tatuaje.
En los campings, hay un suceso cotidiano, pero socialmente secreto.
A eso de las siete de la mañana
empieza la cumbia sonando
desde algún auto o camioneta.
Cuanto más fuerte, mejor.
Cuanto más fernet, mejor.
Cuantos más pibes, más colchones,
más choris en la parrilla, y menos alcohol para hacer el asado, mejor.
Y una vez que la música empieza
la competencia está en el aire.
Los parlantes vecinos también quieren ser escuchados
y uno termina sonando a rock,cumbia,reggeton,heavymetal,
todojuntoysinpausa.
En los campings la cosa gira en torno
a ver quién es el más grande,
y por lo general aquel tiene tatuaje.
Finde II: San Pedro
Como nos gusta el sol en la carita.
El viernes empezó con una cindor laboral, como cualquiera,
pero no siguió como cualquier viernes
(sí como cualquier viernes de este enero).
Nos fuimos, nos vamos, me estoy yendo.
Somos cuatro, mucha carpa tanto mate.
Y es viernes de calor, bien retiro, bien enero,
budín de ciruelas y un poquito de siesta.
Un taxi, un colectivo, tres campings
y fuimos a Actur, al único que nos dijeron que no fuéramos.
(somos así, las chicas, malitas).
Tenían razón: piletón charco pis
y algunos pueblerines con ojos pícaros.
La cuestión fue llegar y encontrar un claro
y armar el departamentocarpapalacio
y salir a tomar litros de cerveza. Y así fue.
Dormimos espaciosa y separadamente,
como en un hotel.
Y el sábado nos despertamos y fuimos seis,
ya no cuatro. Y seis hicieron dos mates,
cinco zambullidos al charco roñoso,
dos caminatas al almacén
y mucha felicidad en un bosque encantado.
Un asado nos encontró con lo mejor de adentro
y afuera el vino iba muy bien con la luna.
Mosquitos y baños sucios no nos doblegaron,
no así como las canciones portguesamente afrancesadas
que empaparon la barranca sanpedrense.
San pedro es pintoresco, es vía crucis,
es escalera del terror y es sol que castiga.
Por suerte, el charco.
Por suerte, las chicas.
El viernes empezó con una cindor laboral, como cualquiera,
pero no siguió como cualquier viernes
(sí como cualquier viernes de este enero).
Nos fuimos, nos vamos, me estoy yendo.
Somos cuatro, mucha carpa tanto mate.
Y es viernes de calor, bien retiro, bien enero,
budín de ciruelas y un poquito de siesta.
Un taxi, un colectivo, tres campings
y fuimos a Actur, al único que nos dijeron que no fuéramos.
(somos así, las chicas, malitas).
Tenían razón: piletón charco pis
y algunos pueblerines con ojos pícaros.
La cuestión fue llegar y encontrar un claro
y armar el departamentocarpapalacio
y salir a tomar litros de cerveza. Y así fue.
Dormimos espaciosa y separadamente,
como en un hotel.
Y el sábado nos despertamos y fuimos seis,
ya no cuatro. Y seis hicieron dos mates,
cinco zambullidos al charco roñoso,
dos caminatas al almacén
y mucha felicidad en un bosque encantado.
Un asado nos encontró con lo mejor de adentro
y afuera el vino iba muy bien con la luna.
Mosquitos y baños sucios no nos doblegaron,
no así como las canciones portguesamente afrancesadas
que empaparon la barranca sanpedrense.
San pedro es pintoresco, es vía crucis,
es escalera del terror y es sol que castiga.
Por suerte, el charco.
Por suerte, las chicas.
viernes, 9 de enero de 2009
El mejor lugar de mi barrio
Señor de mi video club.
Soy conciente de que ya lo felicité cientos de veces
y la agradecí otas tantas
por su maravilloso emprendimiento.
Pero en esta ocasión,
quiero dejar constancia públicamente
de que estoy feliz de tener
a CLUB DE VIDEO cerca de mi hogar.
Sepa que lo voy a extrañar muchísimo
(al punto de pensar en seguir viviendo cerca
del nido familiar, solo para seguir cerca de
sus servicios) al momento de mudarme sola.
Y sepa también, que los días de fiebre
usted es mi alivio y mi alegría,
mi certidumbre de un futuro cercano mejor.
Y eso es bastante.
Soy conciente de que ya lo felicité cientos de veces
y la agradecí otas tantas
por su maravilloso emprendimiento.
Pero en esta ocasión,
quiero dejar constancia públicamente
de que estoy feliz de tener
a CLUB DE VIDEO cerca de mi hogar.
Sepa que lo voy a extrañar muchísimo
(al punto de pensar en seguir viviendo cerca
del nido familiar, solo para seguir cerca de
sus servicios) al momento de mudarme sola.
Y sepa también, que los días de fiebre
usted es mi alivio y mi alegría,
mi certidumbre de un futuro cercano mejor.
Y eso es bastante.
Para mi, Brad y Sean son CLARAMENTE los más grosos
Cuando no veo muchas películas,
me olvido de todo lo que me gusta ver películas.
Me olvido, además, de cómo sirven para sumergirse
en otros mundos, otras guerras, otras pieles.
Y como todos, finalmente,
por distintos motivos, en distintos países,
continentes, edades, circustancias y momentos,
terminamos sufriendo por las mismas cosas.
Tres películas,
tres divinidades.
Harvey Milk-
Benjamin Button-
Vicky Cristina Barcelona-
me olvido de todo lo que me gusta ver películas.
Me olvido, además, de cómo sirven para sumergirse
en otros mundos, otras guerras, otras pieles.
Y como todos, finalmente,
por distintos motivos, en distintos países,
continentes, edades, circustancias y momentos,
terminamos sufriendo por las mismas cosas.
Tres películas,
tres divinidades.
Harvey Milk-
Benjamin Button-
Vicky Cristina Barcelona-
miércoles, 7 de enero de 2009
Lo dice Perfil
En el subte B, ayer leí:
"si querés distintos resultados,
no hagas siempre lo mismo".
Algo así, pero mejor dicho. Ahora no me sale.
Compro.
Suena sensato.
"si querés distintos resultados,
no hagas siempre lo mismo".
Algo así, pero mejor dicho. Ahora no me sale.
Compro.
Suena sensato.
lunes, 5 de enero de 2009
Finde I: Santa Teresita
Uno no podría distinguir entre Santa Teresita, Las toninas, Mar del Tuyu y San bernardo.
Están al lado, se rozan, se amontonan, se yuxtaponen, se mimetizan.
Son lo mismo pero con diferente precio de pasaje de micro,
y cada uno con su propio "nacionalismo" pueblerino que caracteriza todo recoveco de nuestro mundo.
En Santa Teresita uno puede hacer lo de siempre: jugar a los "jueguitos", pasear por la peatonal,
alquilar una bicicleta y andar por la avenida costera. Uno puede hacer asado, comer asado, oler a asado.
Uno puede tomar mate y comer pendorchos (factura fálica rellena).
Perdón, voy a interrumpir mi relato para decir que es la primera vez que soy obscena en mi blog.
Sigo. Uno puede hacer macramé y quedarse en la playa hasta el anochecer.
Pero también, se pueden ver búhos en plena luz del día, colgados del alambrado público. Se puede escuchar onda vaga y dormir mini siestas que son más neuróticas que relajantes. Se puede charlar sobre hombres y reírse de los géneros.
(más cerca de una socióloga, claro). También uno puede pensar, mirar el mar, pensar de nuevo, reírse o llorar.
Fernet hay en todos lados.
El camping splash nos deslumbró con sus bosques y sus arenales. Fuimos felices entre eucaliptos y ramitas.
Colgamos bombachas, armamos una carpa nueva, mini archi chiqui, super romántica según mi compañera. Dormimos apelotonadas, pero cómodas entre parcela y parcela. Mucha familia y reggeaton, pelota paleta y cerveza, rabas y post solar.
Santa teresita tiene una biblioteca pública sobre la playa, Alfonsina Storni, tiene cuatro bares en una misma esquina y un boliche muy groncho que se llama "Denise". En "Denise" hay cantobar y cuando nos asomamos sonaba Sergio Denis.
El remisero que nos acercó al camping nos dijo orgulloso: "yo soy denisero".
Lu y yo entendimos "remisero" y pensamos que era una obviedad. Pero no,
él era las dos.
Están al lado, se rozan, se amontonan, se yuxtaponen, se mimetizan.
Son lo mismo pero con diferente precio de pasaje de micro,
y cada uno con su propio "nacionalismo" pueblerino que caracteriza todo recoveco de nuestro mundo.
En Santa Teresita uno puede hacer lo de siempre: jugar a los "jueguitos", pasear por la peatonal,
alquilar una bicicleta y andar por la avenida costera. Uno puede hacer asado, comer asado, oler a asado.
Uno puede tomar mate y comer pendorchos (factura fálica rellena).
Perdón, voy a interrumpir mi relato para decir que es la primera vez que soy obscena en mi blog.
Sigo. Uno puede hacer macramé y quedarse en la playa hasta el anochecer.
Pero también, se pueden ver búhos en plena luz del día, colgados del alambrado público. Se puede escuchar onda vaga y dormir mini siestas que son más neuróticas que relajantes. Se puede charlar sobre hombres y reírse de los géneros.
(más cerca de una socióloga, claro). También uno puede pensar, mirar el mar, pensar de nuevo, reírse o llorar.
Fernet hay en todos lados.
El camping splash nos deslumbró con sus bosques y sus arenales. Fuimos felices entre eucaliptos y ramitas.
Colgamos bombachas, armamos una carpa nueva, mini archi chiqui, super romántica según mi compañera. Dormimos apelotonadas, pero cómodas entre parcela y parcela. Mucha familia y reggeaton, pelota paleta y cerveza, rabas y post solar.
Santa teresita tiene una biblioteca pública sobre la playa, Alfonsina Storni, tiene cuatro bares en una misma esquina y un boliche muy groncho que se llama "Denise". En "Denise" hay cantobar y cuando nos asomamos sonaba Sergio Denis.
El remisero que nos acercó al camping nos dijo orgulloso: "yo soy denisero".
Lu y yo entendimos "remisero" y pensamos que era una obviedad. Pero no,
él era las dos.
Irremediablemente luli
Mujer de ruidos, chic, pum, toin, plap.
Ruluda melena, ella come más de lo que uno piensa.
Anda en bici, no se achica.
Cuando le hacés una pregunta dice
sí, no, blanco y negro.
Y la respuesta final es gris, no sé, tal vez.
(vuelta tras vuelta, nunca se sabe).
Ricos mates salen de sus artesanales manos,
pulseras y tobilleras me enseñó a armar.
Nos dijeron mellizas, hermanas, gemelas,
será que cada día nos parecemos más.
Ella es más top, bastante más.
Anteojos de mosca rebalsan su carita,
y sociológicamente analiza, da risa.
Le gusta la voz de Sabina, por sobre todas,
pero variedad de voces rellenan su Ipod.
("llevo el fútbol en la sangre,
la hinchada grita vamos Kun Aguero").
Ir con ella a Cúspide es peligroso,
no sea cosa que te meta en su círculo vicioso.
Palermitana de aquellas,
sus días se pasan entre siesta y pileta.
Luli es pan de salvado,
crema humectante,
barrita de miel y almendras,
es Palermo y Barracas,
es santa teresita y santa teresa.
Ruluda melena, ella come más de lo que uno piensa.
Anda en bici, no se achica.
Cuando le hacés una pregunta dice
sí, no, blanco y negro.
Y la respuesta final es gris, no sé, tal vez.
(vuelta tras vuelta, nunca se sabe).
Ricos mates salen de sus artesanales manos,
pulseras y tobilleras me enseñó a armar.
Nos dijeron mellizas, hermanas, gemelas,
será que cada día nos parecemos más.
Ella es más top, bastante más.
Anteojos de mosca rebalsan su carita,
y sociológicamente analiza, da risa.
Le gusta la voz de Sabina, por sobre todas,
pero variedad de voces rellenan su Ipod.
("llevo el fútbol en la sangre,
la hinchada grita vamos Kun Aguero").
Ir con ella a Cúspide es peligroso,
no sea cosa que te meta en su círculo vicioso.
Palermitana de aquellas,
sus días se pasan entre siesta y pileta.
Luli es pan de salvado,
crema humectante,
barrita de miel y almendras,
es Palermo y Barracas,
es santa teresita y santa teresa.
viernes, 2 de enero de 2009
Retiro (libre asociación)
Fito-madrid-mochila-norte-
purmamarca-loli y dani-brunito-
arte y té-mate cocido-invierno- peli y chocolate-
bon o bon- paladar- los piojos-luna park-
costanera-choripan- la parri de serrano-
vino con fanta-amigos-fiesta-cumpleaños-
velita-helado-vainilla-aroma-jazmín- mesa verde-
bicicleta-godoy cruz-travestis-hombres gritando-
cancha-quilombo-retiro en enero.
purmamarca-loli y dani-brunito-
arte y té-mate cocido-invierno- peli y chocolate-
bon o bon- paladar- los piojos-luna park-
costanera-choripan- la parri de serrano-
vino con fanta-amigos-fiesta-cumpleaños-
velita-helado-vainilla-aroma-jazmín- mesa verde-
bicicleta-godoy cruz-travestis-hombres gritando-
cancha-quilombo-retiro en enero.
jueves, 1 de enero de 2009
pensando(nada)
Horas que pasan y sincronizan
con los ojos, los brazos, los colores;
hojas del viento que hipnotizan
y llevan peluca y anteojos.
Guantes de lana y suspiro,
ese café, esa mano, sus abrigos,
mantas de calor de invierno,
y mimos, tantos tantos mimos.
Los mismos, ellos eran los mismos,
siempre iguales eran sus guantes.
Y el invierno no crecía,
excepto ayer, que hacía tanto frío.
Un mimo con frío, los mismos.
Y así se sumaba la gente,
entre ellos y dos continentes,
un grito.
Auxilio! señor, usted,
¿no se da cuenta de que me ahogo?
venga, venga con su bufanda,
de lino. Venga y tápeme el hombro,
tápeme el sombrero con su pelo,
húndase con aurora y con hielo,
derretido.
Los mismos, eran mimos tan lindos.
Un pochoclo en el piso,
dulce de leche en la cama,
amapolas bañadas de crema americana,
en sus sueños, vainillas,
en su cuadra, alpargatas.
Acueducto de un domingo,
en casa.
con los ojos, los brazos, los colores;
hojas del viento que hipnotizan
y llevan peluca y anteojos.
Guantes de lana y suspiro,
ese café, esa mano, sus abrigos,
mantas de calor de invierno,
y mimos, tantos tantos mimos.
Los mismos, ellos eran los mismos,
siempre iguales eran sus guantes.
Y el invierno no crecía,
excepto ayer, que hacía tanto frío.
Un mimo con frío, los mismos.
Y así se sumaba la gente,
entre ellos y dos continentes,
un grito.
Auxilio! señor, usted,
¿no se da cuenta de que me ahogo?
venga, venga con su bufanda,
de lino. Venga y tápeme el hombro,
tápeme el sombrero con su pelo,
húndase con aurora y con hielo,
derretido.
Los mismos, eran mimos tan lindos.
Un pochoclo en el piso,
dulce de leche en la cama,
amapolas bañadas de crema americana,
en sus sueños, vainillas,
en su cuadra, alpargatas.
Acueducto de un domingo,
en casa.
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