lunes, 4 de agosto de 2008

Consejos de alguien para alguien

Cuando uno camina por la Avenida Florida
no puede ir desprevenido,
no se lo tome en chiste, usted
si lee las próximas palabras
podrá preveer y, en el mejor de los casos,
evitar incontables golpes
(no sólo físicos sino también espirituales):
Recetita.
debe llevar las manos lo más cercanas al cuerpo posible
debe intentar no poseer elementos colgantes por demás
(cual bolsas o tuppers ya utilizados),
no debe hacer contacto visual con ninguno de aquellos que gritan
"cambio", "dólares", "iu, mister, cam jier" ó
en el peor de los casos
"dame todo";
debe procurar sacar el subte pass antes de llegar a las 9:30
a la estación, y decir:
"pucha, me lo olvidé en la otra campera",
porque las colas suelen ser tediosas
sin contar, claro, que uno de a poquito va perdiendo la vida
en esperar (cualquier cosa).
Es altamente recomendable no copiar las acciones de los peatones,
porque generalmente son atropellados,
no conviene tampoco quedarse mirando ningún show callejero
aunque, ¿por qué habría alguien de hacerlo, dios?
(pregunta existencial -busco respuestas)
Y lo más importante
fundamental, incluso,
es no olvidar
dentro de las posibilidades
siempre que se pueda
evitar caminar por la Avenida Florida.

"manejalo"/Línea B/Joan


¿cómo una reunioncita de domingo
puede convertirse en canción de Verano del '98
en luz intermitente,
en risa incontrolable?
y después, duelen los ojos.



El subte es la experiencia matutina más
grosera


grotesca


derrochona de chipacitos


de chispas de topolino


y suicidios potenciales


Ahora, cuando uno saca subte pass, por ejemplo de 10 viajes, atrás va marcando "V9", "V8", de acuerdo a cuántos viajes quedan. Está establecido rigurosamente el significado de "v"? para mi es claramente "vale", y de ahí se desprende directamente el "quiero vale 4". O sea, a partir del subte se inventó el truco. Si, si.

Yo creo que Miró debía ser súper simpático.


sábado, 2 de agosto de 2008

llueve

Haciendo estadísticas
cada vez que llueve yo creo que
quiero comer mucho más que otros días
leer más a Barthes y a Cortázar
tener permanentemente chocolate o sabor a chocolate en la boca
ordenar compulsivamente papeles
ver fotos (de las nostálgicas ) y emocionarme
mirarme al espejo y hablarle
tirar el desodorante hacia arriba, cual tic nervioso
observar por ventanas. pensar en ventanas. moverme a través de ventanas.
buscar agendas para reírme de cosas viejas (pero esto queda siempre en deseo, me da fiaca al final)
ver películas clásicas. Pero todas.
dormir esas siestas profundas llenas de sueños
tratar de aprovechar cada ángulo de mi cama, y cada almohada.
agarrar la guitarra y practicar alguna canción irreconocible de drexler
vivir con drexler

A mi no me gusta mucho la lluvia. Se me pone feo el pelo, me molesta el aguita en la cara, nunca llevo paragüas, siento que lo que sería correcto hacer es lo que no quiero, y lo que puedo hacer me aburre porque me conforma.
La lluvia me hace pensar que existe gente muy distinta a mi. A la que le divierten los charcos, el invierno, los guantes, gente de pelo impecablemente lacio, que no se inmuta por la lluvia, ni se conmueve con algunas sensaciones.

Buenos Aires es linda de todas formas. La lluvia es pintoresca en Recoleta, pero en villa crespo llueve diferente.

viernes, 1 de agosto de 2008

Danzar sin parar

Para mi las personas que no bailan se pierden gran parte de la felicidad que existe en el mundo. Siempre lo pensé así, porque la euforia de bailar, bastante cotidianamente, no se compara con ninguna otra sensación.
Se puede atacar esta concepción del mundo, claro. Ya lo sé. Porque no es "algo fundamental", pero para mi sí. Bailar y reirse a carcajadas de vez en cuando.
No hay nada mejor que tentarse. Ya lo dijo Aristóteles: reír es lo que nos diferencia de los animales, forma parte de nuestra más recóndita e intrínseca esencia. Mucha aliteración.
Hay gente que nunca se tienta. Que sonríe, pero no se ríe. Que muestra los dientes, pero puede cerrar la boca con rapidez. A mi me gusta el descontrol de los ataques de risa. No tener el mando de tus dientes, de tus ruidos, incluso del dolor de panza.
Yo pienso, pobres. Los que no se ríen. Lo mucho que les falta.

Y volviendo a bailar, hace dos años ya que descubrimos el afro. Amamos el afro. Nos hace tan bien. Nos destroza las rodillas, nos da dolor de cuello, pero nos hace felices.
Ayer bailamos y hoy estamos más risueñas. Entonces se juntaron la risa y el baile. Y es un estado bastante próximo a la misteriosa y desconocida felicidad.
He dicho.

jueves, 31 de julio de 2008

what it takes

Hay que dar vuelta el colchón para después cambiar la funda de la almohada.
Hay que comprarse ropa nueva para ordenar el placard.
Hay que empezar la facultad para llamar a la dentista.
Hay que tener más de diez materias en la libreta para que te vuelva a gustar el patio de puán.
Hay que anotarse los sábados para decidir que uno nunca va a cursar los sábados.
Hay que saber escuchar las respuestas incompletas para completarlas con el tiempo.
Hay que ser sutil los primeros meses de todas las cosas y después, no pensar más.
Hay que tomar mucha cerveza para que te empiece a gustar el fernet.
Hay que decir que "no" unas quince veces en toda la vida.
Hay que ir a ver a los piojos para apreciar un show de Andrés.
Hay que comer muchos chocolates pero morir con un nutella.
Hay que ir a dar vueltas en bici a palermo para descubrir que el camino es más divertido que llegar.
Hay que saber ir espontáneamente a todos lados.
Hay que tomarse muchas veces el sarmiento para encontrarle el gustito.
Hay que probar ponerse una bincha muchas veces para darte cuenta de que no.
Hay tanto que hay que que mejor ni pensarlo.

martes, 29 de julio de 2008

Fle-qui-lli-to

Walter es un déspota de la tijera- todas lo sabemos, y nos gusta.
Sí, nos encanta.
Él sabe cortar rulos y por eso lo respetamos.
Entonces le dije: "ni muy corto ni flequillo".
Claro.
Y bueno, como siempre hizo lo que quiso: corto y con felquillito. Y ahora me gusta.
Desde los cero hasta los diez años, aproximádamente, tuve flequillo. Lo odiaba. Odiaba el recorte más que el corte. Me daba vergüenza entrar recortada a la primaria.
Cuántas vergüenzas en la primaria. Pero qué cositas tan lindas en la primaria.
Yo me acuerdo que un día estaba haciendo pis y me mandaron una carta de amor por debajo de la puerta del baño. La música de fondo: la flauta dulce. Y la conexión con esta anécdota colgada: que en ese momento también tenía flequillo.
Los amores de tercer grado-

Extraña verdad

Y un día la duda dijo:
-¿claro?

lunes, 28 de julio de 2008

¿?

Es casi Agosto.
Es el segundo cuatrimestre.
Es invierno.
¿es verdad?
es molesto
esto de que el tiempo efectivamente pase
y sentir que no debería pasar
más ni menos
que un segundo
desde que se acabó el nutella
se acabó la carpa
se derritió una velita aromática.

martes, 22 de julio de 2008

las frases hechas y yo.

En contra de todas.

Más vale pájaro en mano que cien volando.

A caballo regalado no se le miran los dientes.

Mejor malo conocido que bueno por conocer.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Conformismo puro, falta de autoestima, negativo interés de vivir, mediocridad, derroche de escasez de pasión, nulo espíritu de búsqueda, inagotable angustia del no ir más allá.

lunes, 21 de julio de 2008

10 años (puro amor)

Un dejo de nostalgia nos recorrió el findesemana. Son diez años.
Juli compró una torta,
lule puso la casa,
ca fue mi amiga invisible,
sol llegó tarde,
mara aún no decidió nada,
caro comió bastantes fajitas,
dani no robó los vasos,
mona tenía entrega,
lau tejió como loca,
pablito está en europa,
nei en mar de las pampas.
Y qué rica comida mexicana.

viernes, 18 de julio de 2008

Basurita en el ojo.

Cuántas cosas tontas pueden pasar todos los días. Y sin embargo, por lo general, no pasan.
Y si pasan, como ayer, uno se pone de malhumor y se angustia.
Caminando por Florida, pleno microcentro semiprimaveral, algo (porque realmente no sé cómo describirlo mejor) decidió meterse en mi ojo derecho.
Al instante ardor, molestia, irritación, un poco de gracia también (porque cuando entran basuritas LO NORMAL ES QUE SALGAN, TAN RÁPIDO COMO ENTRARON).
Pero no. Esta era guachita. Era turrita basurita.* Asi que, tuve que frenar mi caminata, parar mi mp3, atarme el pelo y mirarme en un espejo.
Entré a un negocio de cuero. Cuero había todo alrededor de mi ojo sano y del atacado también. (pero el atacado ya estaba cerrado y con la mano derecha arriba). Qué vergüenza.
Pido entrar al baño, para ponerme agua. Me acompaña una vendedora. Me lleva por una escalera caracol hasta un entrepisosimpático, también lleno de cuero. Y me dice: "debe ser un virus, de esos que andan dando vueltas".
Mi cabeza, por un lado dijo, gorda callate dejame tranquila, no entendés nada, y por otro pensó: listo, me sacan el ojo, de acá directo al quirófano.
AGUA AGUA AGUA AGUA.
No salía, no salía, no salió.
Celular, mami.
Ya el llanto se atragantaba.
Mágico, un centro de ojos a una cuadra. Fue una cuadra dura, igual. Como una escena de Perdidos en Tokio. Algo como esa sensación de desamparo y sutileza del dolor.
Llegué y sin pedirme datos, viendo (ellos con ojos sanos) mi ojo maltrecho, me atendieron al instante.
Qué impresión dan los ojos. Porque justamente ves todo.
Me sacaron la "piedrita", como gustó llamarla la doctora, y el alivio fue inmediato.
Le agradecí muchísimo la eficacia y la calma. Y amé las gotitas que me puso.
Qué tarde. enmarañada.

*qué gracioso, porque "basurita" es lo que todos decimos cuando algo nos entra en el ojo. Es un generalismo, todos conocemos la expresión, y qué expresión tan sencilla y tonta, no? por qué se dirá basurita?

miércoles, 16 de julio de 2008

Un poquito de Bolivia nunca viene mal.


Don de Fluir (mucha primavera en el aire)

Quiero bailar esta canción. Ay, Jorge...

Los dos parlantes afuera,
la música en el balcón
cayendo por la vereda
en sonoro borbotón.
Alguien me acerca un trago,
alguien me quiere hablar,
yo sólo quiero que mires
mientras te miro girar.
Llevás el cabello suelto
y sandalias en los pies,
tu vestidito violeta
cabe todo en una nuez.
Alguien me hace preguntas,
alguien me ofrece fumar,
a todo digo que sí
con tal de verte bailar.
Sólo quiero verte bailar
sólo quiero verte bailar
quisiera verte girando, girando,
mirándome mirar.
Soy aquel tipo callado
con aires de intelectual
que te mira de costado
sólo por disimular.
gracias, pero no, no bailo,
quizás la próxima vez,
tengo torpes las rodillas
y tú veloces los pies.
Sólo quiero verte bailar
sólo quiero verte bailar
quisiera verte girando, girando,
mirándome mirar.
Porque bailas, como quien respira,
con un antiguo don de fluir...
Bailas,y parece tan fácil
como dejar el corazón latir..

lunes, 14 de julio de 2008

la Bici y el Sol

Dos grandes amigos en mi vida.
Los dos son igual de felices para mí.
Pero es que casi no existen uno sin el otro.
Siempre hay callecitas de palermo, muelles de costanera sur, barcitos del bajo, parque rivadavia entre libros y discos, rincones porteños que vienen acompañados solamente de los rayos de sol.
Siempre que hay sol, es todo más feliz.
Apuesto al verano, a las dos ruedas, a los árboles violetas, a las nubes que parecen comestibles, a los puestos de cd's truchos, a las pelotitas que caen inesperadamente de las ramas, al olor del pastito recién cortado, del café y de algún perfume masculino.

viernes, 4 de julio de 2008

Cuando sea grande.

Siempre me pregunté cuándo sería el momento de dejar de emitir, e incluso pensar en esa frase, en ese lugar común. Cualquier lector, claro, estará esperando que anuncie que aquel momento llegó ahora, ahora que escribo del tema, ahora que remarco la preocupación. Pero esto dista de mi realidad. Lamento decepcionar (en realidad no, ni un poco) a aquellos que busquen certidumbres. Con todo mi corazón, ofrezco por el momento cualquier tipo de inquietud y de no respuesta. Les puedo regalar todas las puertas abiertas, los candados sin llaves, los finales ambiguos, las páginas en blanco.
Una vez me traje una ensalada al trabajo y me sentí grande.
Me sentí grande cada vez que terminé de llorar por algo importante.
Me siento grande cuando me voy dando cuenta de cosas adquiridas.

Soy chica.